viernes, 23 de septiembre de 2016

Tabanco “El Pasaje”, un emblema de Jerez



        
               En pleno corazón de la ciudad de Jerez de la Frontera descubrimos un tabanco, el más antiguo –según me dicen-, que responde al nombre de “El Pasaje”. Al viajero se le antoja, cuando lleva unos minutos dentro y saborea el ambiente tan especial que allí descubre, como un pedacito del alma de esta ciudad andaluza.



              Tapas, vinos, flamenco y baile van de la mano. Sin medias tintas, con sentimiento. Arte sin caretas, cara a cara, del que corta la respiración. Pureza por todos sus costados.





             Hay magia en este lugar. No sólo por lo que fue y lo que es, sino por lo que seguirá siendo. Y es que por aquí pasaron grandes figuras del flamenco que dejaron, en forma de cante y “zapateaos”, su huella.
             Mucha gente deseosa de beber un vino de la tierra en buena compañía. Un pequeño tablao, pero suficiente, para que el artista desparrame su arte mientras saboreamos nuestra copa y un buen aperitivo.  
             Paredes que no olvidan la historia del lugar con carteles y recortes de periódicos de antaño, recuerdos taurinos incluidos; un mostrador de madera donde aún se apunta con una tiza blanca; toneles que impávidos guardan ese valioso tesoro líquido que regalan los viñedos jerezanos; conversaciones que se entrecruzan en un pequeño espacio; un tablao donde una silla y una guitarra anuncian algo grande; flamenco en el ambiente. Eso es “El Pasaje”. 


 
               Es lugar de encuentros, de charlas y de amistad. Fácil sentirse cómodo aquí. Lo que nació siendo un establecimiento donde se despachaban vinos ha ido evolucionando hasta nuestros días a lo que se conoce con este sugerente nombre: tabanco.




              Decir tabanco es decir Jerez de la Frontera. No es mala sugerencia hacer una ruta por algunos de la ciudad. Estuvieron en decadencia. Afortunadamente, “estuvieron”. Sé que actualmente se están promocionando por diferentes instancias. Buena idea.
              Dicen que hay una resurrección, que se han puesto de moda. Se agradece. Parece, según leo, que tienen un esperanzador futuro. Brindo por ello.
              Conocí “El Pasaje” y me encantó. Un ambiente acogedor donde pasarlo al estilo jerezano. Algo genuino, sin tapujos. Aquí no valen copias.  
              ¿Qué te puedo decir de esta ciudad? Me llevo muchos recuerdos de ella y uno de ellos se llama “El Pasaje”.  



     
           Web: www.tabancoelpasaje.com





domingo, 11 de septiembre de 2016

La historia de un curioso postre llamado "Manjar das Chagas"


 

            En ocasiones, degustar un plato es también conocer la historia del lugar. Una elaboración, como es sabido, dice mucho del cocinero que la realiza, pero también del pasado, las tradiciones y el entorno donde se cocina. Algo que podemos apreciar perfectamente cuando probamos un extraordinario postre alentejano llamado "Manjar das Chagas". Podríamos decir que parte de la historia de un convento la conoceremos en un magnífico bocado.
           En el que fuera el Convento das Chagas de Cristo (ahora, Pousada D. Joâo IV), en la localidad portuguesa de Vila Viçosa, se elabora una "sobremesa" (postre) con una densa carga histórica. Pasan los siglos y la receta permanece intacta. 



               Esta elaboración, aunque pueda parecer rara, llevaba entre sus ingredientes "peito de frango" (pechuga de pollo). Desde luego, realmente curioso  para un dulce. Sin embargo, así es.
             Conviene, antes de nada y para entender la receta, ponernos en situación. Vila Viçosa ha sido uno de los más emblemáticos enclaves de la historia de Portugal y, especialmente, de la monarquía lusa. Este importante convento está situado junto al gran edifico del palacio Ducal, historia viva pétrea de la casa de Bragança.






              No debemos olvidar que la realeza portuguesa tenía en esta villa un lugar de descanso. Ricas casas palaciegas de cortesanos y nobleza, con preciosas fachadas de reluciente mármol procedente de las cercanas canteras, se suceden a lo largo de sus calles. Donde estaba el Rey, estaba su Corte. Naturalmente, entre las actividades lúdicas que por aquellos tiempos se practicaba, se encontraba la caza.



              Pues bien, algunos de los muchos animales que cazaban, como el coelho -conejo-, se regalaban a este convento que, en su momento, fue el más rico e influyente de Vila Viçosa.
              La gran cantidad de estos roedores que recibía hizo que ese ingrediente inicial del Manjar das Chagas fuera cambiando. Las existencias eran grandes y había que darle salida.
            Este fantástico postre, de color marrón oscuro, lleva naturalmente otros manjares más dulces y típicos de la repostería alentejana. Huevos, harina, almendras trituradas y azúcar forman la base de este dulce delicia.
              Si todo ello lo mezclamos -para conseguir una textura uniforme- con trozos de conejo muy triturado, que casi no apreciaríamos si no nos lo dijeran, logramos tener el secreto de esta "sobremesa".
              Ni que decir tiene que es el postre estrella del restaurante D. Carlos de la Pousada D. Joâo IV, una de las más bonitas de Portugal.
             Desde luego, os aconsejo visitar Vila Viçosa y la conocida "ruta del mármol", además de conocer otras localidades cercanas como Borba, Elvas o Estremoz. No cabe duda que pernoctar en este histórico alojamiento es una de las mejores opciones para quien viaje por esta parte del Alentejo. Si el pasado de estos muros lo aunamos con la historia de algunos de sus platos lograremos, desde luego, hacer de esta escapada un recuerdo inolvidable.
             Las puertas de esta magnífica Pousada están  abiertas para disfrutar de una gran experiencia.





miércoles, 31 de agosto de 2016

Monte Filipe, una buena elección si viajas por el Alto Alentejo.


 


            Hace pocas semanas unos amigos me pidieron que les recomendara un hotel para descansar un fin de semana en el Alto Alentejo. No conocían mucho esta parte de Portugal, de la que habían oído hablar tanto, y ése era el momento propicio para escaparse hasta esas tierras. Me dijeron que no querían conducir más de una hora desde su casa, próxima a la capital pacense. Deseaban algo cercano pero, a la vez, distante de su entorno diario. Buscaban un alojamiento donde, además de disfrutar de la tranquilidad de una zona rural, tuvieran la posibilidad de hacer varias excursiones. Aunque, según me comentaron, el calor iba a apretar en esas épocas estivales les apetecía mucho.
             Lógicamente, parecía necesario que el hotel tuviera una buena piscina y, si fuera posible, un spa donde pudieran recibir tratamientos relajantes. Un pequeño oasis de paz para olvidarse de las preocupaciones diarias.




              Lo tuve claro desde el principio. Pensé rápidamente en Monte Filipe hotel & Spa, en la localidad de Alpalhâo, muy cerca de la histórica ciudad de Nisa. Había estado unos meses antes y me gustó mucho. La verdad, guardo un grato recuerdo de este lugar. Además, la relación calidad/precio fue magnífica. Un cuatro estrellas con todo tipo de prestaciones. Moderno, funcional, tranquilo, buena atención y muy cómodo.



                El 28 de agosto grabamos un audio, para el programa que dirige el periodista José María da Silva, "Lusitania Express", de Canal Extremadura Radio, sobre Monte Filipe.
                Te dejo el link para que lo puedas escuchar. Aquí cuento lo que te vas a encontrar en el hotel (cómo llegar, tipo de habitaciones y decoración, spa, piscina, zona ajardinada, restaurante, actividades, eventos, etc.), las excursiones que puedes realizar (Nisa, Alter do Châo, Crato, Portalegre, Portas de Rodâo, Coudelaria de Alter, etc.), algunas compras que puedes hacer durante tu estancia y lo que ha supuesto este gran proyecto para una familia que dedica todo su empeño, tiempo y esfuerzo a este apasionante sueño llamado "Monte Filipe".
                Pude conocerles personalmente y saber de primera mano todas las vicisitudes que hubieron de pasar hasta que fue una realidad. Una familia de emprendedores que apostó por esta localidad y su entorno.



    
                Te aseguro que a mis amigos les encantó la sugerencia. Tanto que me han prometido repetir, pero esta vez con sus hijos.
                Cuelgo en este post algunas fotografías para que te hagas una idea. Espaciosas habitaciones, con una gran balcón con vistas al campo, que tienen todo tipo de detalles.






           No quiero olvidar hacer una mención especial a su restaurante: "O Chaparro". Si te gusta la gastronomía alentejana, aquí vas a disfrutar. Quesos, aceites, panes, "enchidos", vinos, diferentes formas de elaborar el bacalao, postres y carnes propias de la tierra cocinadas de la manera tradicional. Al estilo alentejano. Todo ello a un buen precio.
           Por cierto, si lo deseas, te organizan excursiones a bodegas cercanas con catas de vinos comentadas. No olvides que estás en una de las regiones de Portugal con más producción de vinos. Muchos de ellos de una calidad excepcional.











            Quizás esta sugerencia pueda también valerte. No la dejes caer en saco roto. Si quieres conocer el Alto Alentejo, aquí puedes tener tu campo base.
              Es verdad que esta zona suele ser bastante desconocida para el gran público. Sin embargo, atesora tanta riqueza (natural, gastronómica, monumental o arquitectónica) que debes tenerla en cuenta en tu agenda de viajes por el país vecino. Sinceramente, creo que te gustará.




Web: www.montefilipehotel.com








martes, 9 de agosto de 2016

Ánfora, un restaurante lisboeta de gran proyección



             En uno de los más emblemáticos espacios urbanos de Lisboa, entre el Monasterio de los Jerónimos y la Torre de Belén, encontramos un precioso palacio, ahora reconvertido en hotel de cinco estrellas, que responde al nombre de “NAU Palácio do Governador”, recordando que estas históricos muros albergaron durante siglos el palacio del gobernador de la emblemática Torre de Belén.




              En un marco tan incomparable como éste descubrimos el restaurante “Ânfora”, cuyo nombre es un clarísimo guiño a los vestigios romanos que en este mismo lugar se encuentran y aún pueden visitarse. Aquí, me comentaban, se elaboraba y almacenaba “garum” (típica salsa romana hecha a base de vísceras de pescado muy utilizada en la gastronomía de entonces).



               Pues bien, en “Ânfora” están los dominios del chef portugués André Lança Cordeiro. Un gran cocinero, de dilatada experiencia, que sabe conjugar presente y pasado, novedad y tradición. Una bonita y llamativa fusión entre una cocina con aires vanguardistas y un edificio que, obviamente, nos recuerda la ”época de los descubrimeintos de Portugal”
              La profesionalidad y clara personalidad en la elaboración de sus platos son los argumentos que están haciendo que el gran reto que supone dirigir estos fogones sea un éxito. Su cocina es ya referencia en la capital lisboeta. Novedosa, creativa, elaborada, bien presentada, equilibrada, con cierta sofisticación, pero sin olvidar las raices portuguesas. Todo ello, acompañado de una  estudiada carta de vinos y una magnífica atención al comensal. Se cuida hasta el más mínimo  detalle para que comer en “Ânfora” se convierta en una apasionante experiencia gastronómica. Vajilla, cubertería, manteles, separación de mesas, iluminación ...

           
                Aperitivos, carnes, pescados, arroces, vinos, dulces. Se puede decir que André toca todos los palos confeccionando un precioso puzle que encaja perfectamente en un marco tan inigualable como es este espacioso escaneario de techos abovedados de ladrillo visto y tonalidades  azules y blancas. Y es que, no quiero dejarlo en el tintero, tan acogedor entorno es fruto del trabajo de la conocida decoradora  lusa Nini Andrade Silva.

               Todo, pues, está preparado. La velada será inolvidable. Los ingredientes son visibles: extraordinaria materia prima, un buen servicio, un precioso restaurante y el buen hacer de André Lança.
                En definitiva, magnífica cocina de autor de altos vuelos con una extraordinaria relación calidad/precio.



               No quiero -ni es mi intención-, en estos párrafos, decidarme  a la mención y enumeración de los diferentes platos que ofrece su variado menú. Valgan estas fotografías de apoyo para hacernos una idea de lo que nos espera en “Ânfora”.











            
                Lo he escrito en varias ocasiones y lo vuelvo a reiterar. Como casi en todas las cosas en la vida, la experiencia personal es el mejor aval que el comensal pueda tener. En mi caso, puedo asegurar que “Ânfora” está entre mis preferidos en Lisboa. Es una apuesta de gran proyección sustentada en bases muy sólidas.
               Pocos meses de vida pero mucha vitalidad. Nacido para dejar huella. Mi enhorabuena, André. Vayan a ”Palácio do Governador” y conozcan su trabajo. Les encantará. 
               Definiría mi experiencia “Ánfora” como una sola palabra: “Volveré”.


Agradecimientos: NAU Hoteles por algunas de estas fotografías