jueves, 5 de marzo de 2020

El sueño se hizo realidad en Corpo Santo Historical Hotel Lisbon



             Sus credenciales son de primer orden. Mejor hotel de lujo cultural 2018 y mejor hotel de lujo histórico 2019 según los prestigiosos Word Travel Luxury Awards.
          Y es que años de obras y esfuerzos han dado los frutos esperados. Un extraordinario trabajo arquitectónico, digno de reconocimiento, ha logrado ensamblar dos conceptos, a veces, difíciles de acoplar: comodidad e historia.
       Las prestaciones que exige un cinco estrellas de alto nivel en unos emblemáticos inmuebles, cuyas fachadas han sido totalmente respetadas, de la baixa pombalina junto a un meticuloso trabajo de respecto, manteamiento y puesta en valor de una parte de las murallas fernandinas del siglo XIV sobre las que se erige el edificio. Aquí se respira el pasado de estas piedras centenarias; aquí se percibe el presente de un hotel único y aquí se atisba el futuro prometedor de esta gran inversión hotelera que ha rescatado unos edificios del paso inexorable del tiempo para darles una nueva vida. Todo ello en un entorno mágico: el cercano río Tajo, a poco más de doscientos metros, cuyas aguas ya anuncian la cercanía del inabarcable océano Atlántico.



           Créanme cuando les digo que hay mucho de especial aquí.




          Con solo tres años de vida, se inauguró en el año 2017, ya consigue ser ya una referencia en el centro de la capital portuguesa. Todo (decoración, servicio, restauración, atenciones al huésped, amenities, habitaciones, ambiente, prestaciones, etc.), repito todo, se cuida al máximo para intentar lograr la excelencia.



         Muy recomendable es también su restaurante Porter. Con cuidadas elaboraciones, excelente producto, una magnífica carta de vinos y una buena técnica en cocina consiguen enamorar a cualquier comensal. Si a ello le sumamos un precioso local, un esmerado servicio y una agradable y sugerente música en directo los fines de semana tenemos todos los ingredientes para decidirnos por este restaurante en la próxima escapada a Lisboa. 








          Poco más de setenta habitaciones donde el huésped siente la diferencia; la percibe y la nota en cualquier detalle. Como curiosidad, cada piso posee una temática distinta –muy relacionada con la historia de Portugal- que no deja indiferente a quienes allí pernoctan. Norte de África, Asia, Brasil o Lisboa son algunos ejemplos. Los olores, la música y las sensaciones, según recorremos sus pasillos, evocan estos destinos. Originalidad y buen gusto.



            ¿Te imaginas realizar unos itinerarios por la cosmopolita Lisboa ofrecidos gratuitamente por el hotel? Así es, Corpo Santo brinda la posibilidad de descubrir y recorrer algunos de los lugares emblemáticos de la ciudad en un ameno y didáctico paseo (dos, al día) donde conocer además anécdotas y curiosidades de los escenarios urbanos que nos enseñan.



           Un ambiente acogedor, agradable, íntimo y lujoso frente a la Iglesia de Corpo Santo (que da nombre al hotel) para transformar la estancia en algo inolvidable. Presente y pasado de la mano, historia y realidad juntas, tradición e innovación al unísono y, como colofón de esta experiencia, unas murallas fernandinas que defendieron durante siglos la ciudad como espacio perfecto de una conversación o de una preciosa velada.





            En castellano, utilizamos la palabra personalidad, según la definición de la Real Academia Española de la Lengua, como “aquel conjunto de rasgos y cualidades que configuran la manera de ser de una persona y la diferencian de los demás”. Podríamos aplicar, sin género de dudas, este vocablo a Corpo Santo Hotel Lisbon. Hay claramente elementos diferenciadores en él, hay detalles que lo hacen distinto, que le dotan de una personalidad propia y definida.



         El sueño se hizo realidad. Aquí, la modernidad y la historia no son incompatibles. La calidad como reto y seña de identidad en una inmejorable ubicación. Un pedazo de la historia de Lisboa



Web: www.corposantohotel.com

            El 1 de marzo de 2020 hablamos para el programa de Canal Extremadura Radio "Lusitania Express", dirigido por el periodista José María da Silva, sobre este magnífico hotel. Os dejo el audio:




http://www.canalextremadura.es/lusitania-express/corpo-santo-lisbon-historical-hotel



              Recordar, por último, que este reportaje se publicó en la web del diario LA RAZÓN el 04/03/2020. 






sábado, 22 de febrero de 2020

Viajamos a Villa Montes; al chaco boliviano


          Déjenme que les cuente una preciosa historia de dos buenos amigos que se conocieron personalmente en Bolivia. Cada uno de una parte del mundo; cada uno con una forma distinta de ver la vida.  En principio, con pocas cosas en común. Al final, con pocas cosas que no fueran comunes. Eso sí, siempre hubo una palabra que nos unía y que fue motivo y causa de nuestro encuentro: Solidaridad. Vinimos a crear en la localidad de Villa Montes un comedor infantil y nos fuimos, gracias al apoyo de grandes personas, con la apertura de dos. Mejor viaje, imposible. 
            Se llama Ana Tejerina Ortiz y ha sido mi "ángel de la guarda" por tierras bolivianas. Mi inigualable guía particular. Es la persona más enamorada de este país que he conocido. Y ya son varios los viajes que he realizado a Bolivia. 
          Recorrimos, en casi dos semanas, algunas de sus ciudades más bellas. Sabemos que nos quedó mucho aún. En otra ocasión, lo intentaremos. 
          Estuvimos en Santa Cruz de la Sierra, en Cochabamba, visitamos a la Virgen de Urkupìña, recorrimos Tarija y nos entusiasmamos con Potosí, donde fue todo un honor que el Director de la Casa Nacional  de la Moneda, D. Luis Arturo Leyton Velez, nos enseñara personalmente las bellezas de este emblemático e insigne edificio. Mientras disfrutábamos del histórico paseo aprendíamos ensimismados curiosidades y anécdotas sobre el pasado de tan famoso inmueble. Toda una experiencia que no olvidaremos. Desde esta pequeña tribuna digital no puedo más que agradecer su amabilidad, hospitalidad y, cómo no, ese inmenso torrente de conocimientos de una época, la del imperio español por estas tierras, del que es una referencia mundial.  




        Ana me hablaba siempre que tenía que conocer el Chaco boliviano y concretamente Villa Montes, una localidad, no muy grande, donde vive
         Así lo hicimos. Desde Tarija, una preciosa ciudad que recuerda en muchos aspectos a Andalucía (bañada por el río Guadalquivir, casas blancas, fundada por un sevillano, tierra de buen vino y uno de sus periódicos se llama "El Andaluz"), tomamos un coche que nos llevó hasta Villa Montes. Apenas cuatro horas y media (en Bolivia no es mucho) y ya estábamos aquí. Por primera vez me adentraba en este vasto territorio de Sudamérica conocido como el "El Chaco".  
          Una tierra (donde también viven varias comunidades indígenas) deseada y anhelada por varios países durante muchos años. Estamos muy cercanos a las fronteras de Argentina y Paraguay y aquí, según todas las personas con las que he hablado, se degusta el mejor pescado del país gracias al río Pilcomayo. Puedo asegurarles que se come muy bien. 
           Una de mis primeras visitas fue a un emblemático puente de hierro. Aunque bastante obsoleto (necesita una buena y concienzuda restauración), se asienta sobre este caudaloso y famoso río, la mayor arteria fluvial de la zona.  Te aconsejo, teniendo cierta precaución, cruzarlo. Si eres amante de la fotografía estás de enhorabuena, conseguirás unas instantáneas extraordinarias



       
        Quiero agradecer también el apoyo de dos personas que me acompañaron y enseñaron Villa Montes. Por un lado, al polifacético Edwin Varias Yugar,  una gran persona, que tiene la amabilidad como bandera, siempre dispuesta a enseñarme todos los encantos de este municipio. Por otro lado, a la mejor cocinera de cuñapés que conozco. Me refiero a Silvana Tejerina Ortiz. Aún echo de menos esos magníficos panes de queso recién salidos del horno. Me resultaba imposible comerse solo uno. 


             En la ciudad benemérita de Villa Montes quedan aún recuerdos de los estragos de la guerra del Chaco (1932-1935). Un museo y algunos monumentos nos retrotraen a esta contienda entre dos países, ahora hermanos (Paraguay y Bolivia), que durante años se enfrentaron por este territorio.
            En el edifico que alberga el museo verás armas, fotografías, planos, medallas, mapas, diplomas y explicaciones sobre esta brutal contienda. El inmueble, una gran casona con aires coloniales, está rodeado por un pequeño jardín donde descubrirás placas recordando a valerosos soldados que allí dejaron su vida, junto a algunos vehículos militares y una reproducción de las trincheras en su momento se construyeron. 





           Villa Montes es alegre (ésa es la impresión que me llevo), con una plaza central que es el núcleo y corazón de la ciudad. Allí se encuentra el Ayuntamiento, en cuya fachada hay unos bajorrelieves con elementos significativos de esta tierra. Entre ellos, pozos extractores de gas y petróleo. 
         Así es, esta parte de Bolivia es rica en gas y petroleo (lo que origina cuantiosos beneficios a las arcas públicas estatales) además de ser una importante fuente de empleo para muchos de sus habitantes.





        Esta plaza, centro neurálgico de Villa Montes, está presidida en el medio por la estatua de un ganadero chaqueño a caballo, en homenaje a todos estas personas que trabajan por estas preciosas tierras. 



          Tomar una cerveza tranquilamente en esta plaza, pasear por sus calles (más aún, cuando he tenido la mejor guía posible) o conocer nuevos amigos ha sido una gran experiencia.  



         Pero Villa Montes, es mucho más. Es, además, una localidad que tiene una importancia estratégica militar muy importante para Bolivia. Por esta razón verás algunos acuartelamientos. 
       Descubrirás curiosidades históricas que sólo avanzo. Simplemente, te aconsejo preguntar por las campanas de la iglesia de piedra de San Francisco Solano, cercana al Museo de la Guerra del Chaco. 




            Uno de los lugares  que debes visitar es la "Cabaña la Trinchera". El poso histórico de este lugar es tremendo. Es una zona militar en cuyo interior se encuentra "el árbol de la paz", bajo cuya sombra se firmó el anhelado cese de las hostilidades entre Paraguay y Bolivia un 14 de junio de 1935. 



            No me queda más que ilustrar este post con algunas fotografías de Villa Montes que te voy insertando para que te hagas una idea de lo mucho que te espera y para que vaya cogiendo fuerza la idea de desplazarte hasta esta parte de Bolivia tan poco conocida para el gran público viajero. 




         Lo bonito de viajar, lo he escrito en varias ocasiones, es descubrir; es abrir los ojos a nuevas posibilidades. Salir, en cierta forma, de lo estipulado, de la rutina viajera, de los recorridos clásicos, de los itinerarios marcados por los grandes tour-operadores. Es la mejor manera de ver otros lugares, de adentrase en otros espacios y territorios que, de otra forma, no podrías ni imaginar. Eso, gracias a Ana, me ocurrió en Bolivia.
       El principal recuerdo que me llevo de este maravilloso país es el calor humano de sus habitantes. A pesar de noticias alarmantes en las que aconsejaban no desplazarme a Bolivia, mi experiencia fue la de unas gentes hospitalarias, cercanas, cariñosas y dispuestas a enseñarme los encantados su país. 
       No escondo ni niego que atraviesa por dificultades políticas en la actualidad y que parece, para los ojos de un extranjero, un país divido en dos ideológicamente, pero siempre recibí, fuera donde fuera, una buena cara, una sonrisa y una ayuda cuando la necesité. 
               El Chaco boliviano, que ofrece una variada gama de actividades y ecoturismo, es tremendamente atrayente. Posee una baja densidad de población, eminentemente rural, donde aún quedan pueblos nativos como, entre otros, los guaraníes.  
      Por cierto, ¿sabías que por esta zona hay comunidades menonitas? Estas personas, que en muchos aspectos se oponen a los avances técnicos y a la modernidad, se dedican principalmente a la agricultura y la ganadería viviendo según unas estrictas reglas y, en cierta forma, aislados del resto de la civilización.




       En definitiva, mucho por ver y por disfrutar, más allá de los grandes reclamos turísticos publicitarios del país. Decídanse por esta parte de Bolivia. 

Datos útiles:

1.- ¿Cómo llegar? Air Europa (www.aireuropa.com) ofrece cómodos vuelos directos desde Madrid a Santa Cruz de la Sierra. De aquí, hay autobuses que nos llevan a Villa Montes.


2.- Si lo desean, pueden disfrutar de unos baños termales cerca de Villa Montes. Las propiedades mineromedicinales de estas aguas, además de relajantes, resultan muy beneficiosas para la salud. 

3.- Una bebida. Seguro que el nombre no les suena. Simplemente les aconsejo, si tienen sed, que pidan un refrescante mocochinchi. No les adelanto más. Les gustará. 

4.- Una comida muy especial. En el cercano pueblecito de Tiguipa, la familia Tejerina Ortiz me brindó una de esas comidas que no olvidaré. Una magnífico cerdo asado al horno de leña junto a la calidez y hospitalidad de todos los que forman esta preciosa familia. Mil gracias a Julio Tijerina y a Ana María Ortiz por permitirme pasar en vuestra casa unos momentos tan especiales con todos vosotros.  




Cope Sierra Norte Sevilla: El día 1 de febrero de 2020 estuve hablando para esta radio en el programa "A todo Sábado" que presenta el periodista Emi Caro
Os dejo el audio en el siguiente link: 

https://radiosierranorte.es/narrogeographic-radio-bolivia/?fbclid=IwAR046k71ndD91P9seT4VUc24Uq7Qb4352u7BDGc9dQbS7XDa9L3GHmv1gXo


viernes, 14 de febrero de 2020

El "Museo de la Rendición" de Reims


        Si escribimos la palabra Reims, rápidamente nos viene a la memoria una ciudad del norte de Francia, el champán  y  su grandiosa catedral, uno de los templos góticos más impresionantes de Europa que fuera inspiración de muchas otros del continente, incluido alguno español. Es también, sin duda, un icono arquitectónico de Francia. 



         No es extraño que la UNESCO la declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad, aunque no es el único edifico de la ciudad que ostenta tan distinguido galardón. 
       Seguramente, como apuntaba anteriormente, también nos vendrán recuerdos que tienen que ver con el champán y sus preciosas bodegas subterráneas donde en decenas de kilómetros de galerías, a veces laberínticas, duerme y va "madurando" uno de los vinos más apreciados y exclusivos del mundo: el Champán. Todo un inigualable tesoro gastronómico de esta región francesa. 
         Además de ello, Reims (situada a unos 130 kilómetros de París) es mucho más. Es su gastronomía, es la cultura, es el lugar estratégico donde se encuentra, es su rica historia, son los desgarros y las tremendas cicatrices que le ocasionaron las dos guerras mundiales y son, también, los recuerdos de su importante pasado y legado romano, del que quedan impresionantes restos pétreos en la ciudad aún. 



         Todo ello conforma la personalidad de la ciudad; una urbe con muchas zonas peatonales, fácil y cómoda en su visita, de un tamaño aún humano, con buen transporte público, segura y muy bien comunicada.



           Sin embargo, hoy quiero fijarme, y poner el centro de atención,  en un detalle histórico que -quizás- sea algo desconocido para los viajeros. De tener tiempo, aconsejo acercarse al "Museo de la Rendición".  Reconozco que, para mí, resultó también un descubrimiento.


          Fue en esta ciudad francesa donde, un 7 de mayo de 1945, a las 2,41 de la mañana, se firmó la capitulación alemana tras la segunda Guerra Mundial.



         Una habitación no muy grande, cubierta de mapas militares -incluidos algunos de la zona del océano Pacífico-, situada en una segunda planta de lo que es ahora este Museo visitable ("Musée de la Reddition") fue el escenario de la firma de uno de los documentos más importantes del siglo XX
           El principio y el fin. El fin y el principio. Aquí se firmó el ansiado final de la II Guerra Mundial en Europa (la capitulación del ejército alemán). A partir de entonces, empezó a cimentarse lo que sería una nueva etapa de la historia del viejo continente y del mundo.



           El espacio es modesto. Se trata de una habitación no muy grande, en cuya entrada se encuentran las banderas de los países aliados (Reino Unido, Estados Unidos, Unión Soviética y Francia). El recinto está, por razones obvias de seguridad, acristalado y protegido. 



         El escenario de esta histórica capitulación, alejado del centro de la ciudad, fue el Collège Moderne et Technique de Reims, que, en su momento, estuvo haciendo las funciones de Cuartel General de las Fuerzas Aéreas Expedicionarias  aliadas (SHAEF).




        La fotografía que inmortaliza aquel momento se ha hecho famosa. Es el instante en el que el general alemán Alfred Jodl (Jefe del Estado Mayor del Alto Mando de las Fuerzas Armadas Alemanas), en el centro de una gran mesa alargada, firma el documento de rendición frente a representantes aliados. 

             El documento incluía la siguiente frase: todas las fuerzas bajo el mando alemán cesarán las operaciones activas a las 23:01 horas, hora de Europa Central, el 8 de mayo de 1945”Dicen las crónicas que fue leído en varios idiomas y se le entregó copia al general Jodl en alemán para que lo leyera. Una vez que conoció en su totalidad el texto,  se procedió a su firma. 



          Tras este acto, el militar alemán se levantó de la mesa y de pie expresó que "sólo le cabía esperar que lo vencedores traten con generosidad a Alemania".
        La guerra había terminado. Periódicos de todo el mundo se hicieron eco de la deseada y ansiada noticia que llegó a todo occidente el 8 de mayo. Celebraciones y festejos se sucedieron por esta parte de Europa. Los norteamericanos llamaron a este día V. E. (Victory in Europe). 
        Es importante destacar que Stalin, nada más conocer la ceremonia de la firma, se enfadó ante el protagonismo de los aliados occidentales. La Unión Soviética exigió que se realizara un segunda capitulación posteriormente en Berlín. Es por esta razón, por la que verás muchos textos donde se habla de las dos capitulaciones de la Alemania Nazi. 
       El museo, de dos plantas, incluye una película explicativa del momento, recortes de periódicos de la época, carteles, recuerdos, medallas, condecoraciones, uniformes, maquetas, mapas, banderas, armas, etc., siendo el centro de todo la llamada "habitación de guerra o de la rendición" donde se produjo el famoso acto.
         Así pues, por la historia, por ser un lugar emblemático y por lo que supuso en el futuro devenir de Europa te recomiendo que busques un hueco en tu agenda, si viajas a esta ciudad,  para visitar el "Musée de la Reddition"
         Si deseas ver fotografías del día de la firma puedes mirar el siguiente link: 
http://www.historiassegundaguerramundial.com/anecdotario/la-firma-de-reims/




       No debemos olvidar, por estar en el ADN de la ciudad,  que Reims, donde se coronaron muchos reyes de Francia durante siglos, tiene mucho que ver con la historia de Francia. No en vano, se conoce a la ciudad como la "cuna de los reyes de Francia"o "la ciudad de la coronación". 
          Debido a esa importancia histórica, así como lo mucho que tuvo que sufrir durante las dos guerras mundiales, se decidió que en el interior de su catedral fuera donde se celebrara una misa de reconciliación entre Alemania y Francia. Fue el domingo 8 de julio de 1962. 
        El acto religioso fue oficiado por unos sacerdotes franceses que habían sido torturados por los alemanes. A este insigne celebración, en prueba de la futura amistad de los dos pueblos, asistieron las más altas autoridades políticas de cada país: Charles de Gaulle y Konrad Adenauer.
       Aseguran los historiadores que el general francés le dijo al arzobispo de Reims, que les esperaba en la entraba del templo, lo siguiente: "Excelencia, el canciller Adenauer y yo venimos a vuestra Catedral a sellar la reconciliación entre Francia y Alemania"


Datos útiles: 

Dirección: (Museo de la Rendición) 12 rue Franklin Roosvelt  Teléfono (+44 0 3 26 47 84 19


¿Dónde dormir? Hotel Holiday Inn (46 rue Buirette)
 


¿Dónde comer? Petit Comptoir (127 rue de Mars) (http://www.au-petit-comptoir.fr/)  



Un café. Por su historia, por su decoración, por su ambiente y por su privilegiada ubicación aconsejo acercarse a Café du Palais (http://www.cafedopaslais.fr/). Todo un emblema y una referencia en el centro de la ciudad. Muy cerca de la catedral. 



Visita a bodega y cata: Posiblemente te apetecerá, ya que estás en la una de las capitales del champán de Francia, probar y conocer estas interminables galerías subterráneas donde se guarda y reposa el preciado champán. Las posibilidades son varias. En este caso, te recomiendo conocer una de las más famosas: Pommery (https://www.champagnepommery.com/)  




Algo dulce: Si eres goloso, nada mejor que acercarme a un emblema de la repostería de Reims. En Maison Fossier, una céntrica pastelería, elaboran unas galletas de color rosa que se han hecho célebres. Es casi obligada la visita para probarlas y comprar alguna de sus variedades como regalo para familiares y amigos.    (http://www.fossier.fr/fr/




Una escapada. Recorre, observa, fotografía, siente y disfruta esos preciosos, a veces interminables,  campos de viñedos. Tuve la suerte de conocerlos en plena vendimia y puedo asegurarte que es una muy grata experiencia. Inolvidable.