viernes, 9 de enero de 2026

Descanso, naturaleza y tranquilidad junto al lago de Alqueva

 

    Hay determinados alojamientos rurales que solo con describir el entorno natural donde se encuentran dan ganas de conocerlo.



    Junto al lago de Alqueva (uno de los mayores de Europa), entre interminables dehesas de encinas y alcornoques, inmerso en el primer destino turístico Starlight del mundo (reconocido así por la UNESCO), con el pueblo medieval de Monsaraz como fondo de este idílico paisaje y cerca de la frontera española (a la altura del municipio pacense de Villanueva del Fresno), encontramos este paraíso de tranquilidad, paz y confort llamado Montimerso Skyscape Countryhouse (www.montimerso.pt).



       El propio nombre del hotel ya avanza lo que vamos a encontrar.



    En cierta manera, un alegato en favor de la calma y la serenidad que se respira en esta parte del Alentejo. Una forma de vida alejada del bullicio, del ruido y de las prisas.



    Así pues, nos encontramos en un pequeño paraíso donde el estrés parece no existir.



    Un refugio ecológico que trata, consciente del privilegiado lugar donde se asienta, de alterar lo menos posible el entorno que le rodea.



    Prueba de ello es el empeño puesto por la propiedad (Henrique Farinha y Catarina Roseta) por dejar la menor huella en este inigualable escenario natural.



    Protagonismo de la energía solar, apuesta por la baja contaminación lumínica, implementación de elementos de captación del agua de las lluvias o reducción al máximo de residuos son algunas muestras de esta filosofía verde que trata de garantizar y no perturbar la biodiversidad de fauna y flora circundante.

      En definitiva, buscar la mayor armonía con el entorno.



    Lo primero que nos llama la atención es la geometría de sus formas (con una arquitectura de líneas rectas) y un característico color blanco, tan típico de estas latitudes. Un fantástico cuatro estrellas, dotado de todo tipo de comodidades y prestaciones, en el que están perfectamente diferenciadas sus distintas áreas.



    En el edificio principal se encuentra la recepción, un gran y acogedor salón con varios ambientes y el comedor (con una amplia terraza voladiza, perfecta para dejar pasar el tiempo con la tranquilidad que esos momentos exigen, mientras disfrutamos de las inigualables vistas que nos brinda este promontorio).





    A ambos lados de esta parte central se despliegan dos alas (llamadas Alqueva y Monsaraz) donde se sitúan las habitaciones (quince en total) cuyos nombres son un constante homenaje al lugar en el que nos encontramos. En un lado, están bautizadas con los nombres de municipios ribereños con el “grande lago”. En el otro, hacen alusión a distintos árboles autóctonos de estas tierras.





    Todas ellas con el denominador común de su amplitud y luminosidad. Aires minimalistas con la madera como protagonista en la decoración, amenities de primera calidad, grandes baños y una amplia terraza/balcón (algunas con una pequeña piscina privada) brindan todo lo necesario para disfrutar, en medio de este silencio, del campo alentejano ¿Se puede pedir más?



    Difícil encontrar mejor sitio donde reponer fuerzas y olvidarse de las preocupaciones cotidianas sintiéndonos en medio de la naturaleza.



    Una propiedad de más de cincuenta hectáreas donde actividades y experiencias nuevas, si el huésped lo desea, no faltan.



    Paseos en bicicleta o a pie por el campo, espacios especialmente preparados en medio de la naturaleza para disfrutar de unas impresionante puestas de sol, una piscina tipo infinity en una de las zonas más altas de la heredad (permitiendo apreciar la grandiosidad de ese gran escenario natural), sesiones de yoga, lugares habilitados para apreciar el nítido manto de estrellas que es el cielo alentejano a través de observaciones astronómicas (acorde a la gran superficie de miles de kilómetros cuadrados, protegida y certificada internacionalmente, como “Starlight Tourism Destination") o un gran domo geodésico donde se encuentra el spa (con posibilidad de contratar tratamientos relajantes y diferentes tipos de masajes).





     Nos encontramos en el Alentejo, región portuguesa donde una arraigada tradición gastronomía es parte de la cultura de sus habitantes.

   Como no podía ser de otra forma, esta vertiente culinaria está presente en su restaurante SkyScape ofreciendo productos cercanos, de temporada y típicos de la regiónTodo ello, permite elaborar una carta con platos, incluidos postres, que “saben a Alentejo”.






    No quiero olvidar un dato importante: su magnífica ubicación no puede pasar desapercibida.

    Estamos a unos minutos de Monsaraz (uno de los pueblos más bonitos de Portugal), a pocos kilómetros de Mourão y Reguengos de Monsaraz y muy próximos de Évora (ciudad declara por la UNESCO Patrimonio Mundial de la Humanidad).



    Un emplazamiento así avala también decantarse por este alojamiento como un magnífico campo base donde descansar tras visitar esos grandes reclamos turísticos del país vecino.



    En definitiva, lujo y descanso en medio de una dehesa ribereña con el embalse más grande de la península ibérica.



     Finalizo este post indicando que estos párrafos fueron publicados en la web del diario español LA RAZÓN el 31 de diciembre de 2025. 

Descanso, naturaleza y tranquilidad junto al lago de Alqueva














miércoles, 31 de diciembre de 2025

Unas vistas únicas en La Valeta



    He tenido la suerte de viajar en varias ocasiones al archipiélago de Malta. A pesar del pequeño tamaño de sus islas (Malta, Gozo y Comino), no dejo de descubrir cosas nuevas.



    Su pequeña extensión (aproximadamente trescientos dieciséis kilómetros cuadrados en total) no es obstáculo para saber que sus reclamos turísticos (históricos, culturales, naturales, gastronómicos, etc.) son amplios y variados.



   Sin embargo, de todos sus rincones hay dos que me gustan especialmente. ¿La razón? Las inolvidables panorámicas que ofrecen.

    Por un lado, en la isla de Gozo, la famosa “Ventana Azul”. Una espectacular formación rocosa en forma de gran arco esculpido por la naturaleza, cuya visita era casi obligatoria hasta que en 2017 fue desgraciadamente destruido por un fuerte temporal. Aun así y habiéndola visitado cuando se erguía majestuosa en la costa, esta zona de la isla me gusta mucho y, siempre que puedo, intento visitarla.



    Por otro lado, en la ciudad de La Valeta suelo acercarme al gran mirador de los jardines superiores de Barrakka.

    Se trata de un pequeño jardín público con numerosas estatuas (entre ellas, la de Winston Churchill y Gerald Strickland) que acaban en una gran terraza arqueada tras la que descubrimos este espectacular mirador.



    Es, seguramente, el mejor de los escenarios para apreciar la grandiosidad del puerto, sus imponentes fortificaciones y de esta forma, indirectamente, sumergirnos en la rica historia de este país (mucha de ella debida a la privilegiada ubicación de estas islas en medio del Mediterráneo).



    Desde este emplazamiento, en lo alto de las fortificaciones de la capital, obtendremos unas perspectivas sin igual. Además de las zonas bajas de la capital, apreciaremos la entrada al puerto, su bulliciosa actividad marítima (con numerosos cruceros de turistas que no se quieren perderse el espectáculo de ver la grandiosidad de las defensas y murallas de La Valeta desde el agua) y, frente a nosotros, las llamadas tres ciudades (Vittoriosa, Senglea y Cospicua).





    También, desde este privilegiado mirador, podremos apreciar sin coste alguno cómo, justo debajo de nosotros en otra gran terraza con vistas al puerto, diariamente a las 12.00 y las 16.00 horas, se produce el disparo de una salva de cañón. Es el famoso “Saluting Battery”.





    Como curiosidad, antes de acceder a estos jardines pasaremos por un precioso edificio de estilo barroco, presidido en la actualidad por dos grandes cañones en la fachada principal, que es la sede de las oficinas del primer ministro de Malta.



    El dato histórico es que se trata del antiguo “Albergue de Castilla”, construido para alojar en su momento a los Caballeros de la Orden de Malta de Castilla y León y Portugal.