miércoles, 4 de noviembre de 2026

Dolce Campo Real, un oasis de tranquilidad a pocos kilómetros de Lisboa


    A menos de media hora de Lisboa, cerca de Torres Vedras, descubrimos un remanso de paz pensado para el descanso y el relax.



    Una escapada perfecta en un magnífico cinco estrellas situado junto a un extraordinario campo de golf de dieciocho hoyos (diseñado por el exgolfista Donald Steel), rodeado de extensiones de viñedos (estamos en una importante zona vitivinícola portuguesa) y cercano a las bellezas naturales que ofrecen las serranías de Socorro y Archeira.



    En un marco natural tan incomparable descubrimos Dolce Campo Real (www.dolcecamporeal.com). El refugio perfecto para pasar unos días tranquilo y sin prisas. Un hotel donde dejarse mimar.




    Ciento cincuenta y una habitaciones con terraza (incluidas once espectaculares suites), tres restaurantes (Grande Escolha, Garden Terrace y Manjapão), varios bares y gran amplitud de espacios son parte de su propuesta de descanso.




     Su magnífica ubicación, no lejana a la costa atlántica, nos permite, sin cambiar de alojamiento, realizar escapadas a numerosos destinos.



     La ciudad de Torres Vedras y sus sistemas defensivos (con fortificaciones diseñadas para proteger en su momento la capital portuguesa), Ericeria (donde se encuentra la primera Reserva Mundial de Surf de Europa) o Mafra (con su impresionante Palacio Nacional, declarado por la UNESCO Patrimonio Mundial de la Humanidad en 2019) son quizás los más conocidos.

   En todo caso, permítanme que les recomiende acercarse a la imponente playa de Santa Cruz (en Silveira). Con aires salvajes y poderosos, el océano se presenta con toda su intensidad y belleza siendo sus olas un gran reclamo y punto de atracción de viajeros y surfistas.





    Centrándonos de nuevo en Dolce Campo Real Lisboa ¿Cómo no mencionar su fantástico Spa?.


    

    Situado en la planta baja, sus setecientos metros cuadrados y numerosas salas de tratamiento lo convierten en el plan perfecto para recargar pilas y dejarse querer entre relajantes masajes y un placentero circuito de aguas. Recuerden pues este nombre: “Amai Spa”.



    La amplitud de espacios y las grandes dimensiones de sus salones (cuentan con todos los adelantos y la tecnología audiovisual necesaria para albergar cualquier tipo de evento) lo posicionan como un destino perfecto para la organización de conferencias, presentaciones, celebraciones, bodas y encuentros comerciales.




    Un gimnasio totalmente equipado disponible todo el día, zona específica para practicar yoga, amplio kids club, gran piscina exterior con jacuzzi y un campo de tenis son otras opciones de ocio y diversión.




    Obviamente, los amantes del golf tienen aquí un paraíso donde practicar su deporte favorito.



    Abierto para todo tipo de huéspedes (matrimonios, familias, reuniones de negocios, teletrabajo, golfistas o clientes que simplemente quieren desconectar), el abanico de motivos por los que acercarse a conocer Dolce Campo Real es amplio y variado.

    No debe pasarse por alto el claro compromiso con la sustentabilidad, así como una decidida y activa conciencia ambiental que ha sido reconocida en numerosas ocasiones.

    El silencio y la serenidad, que parecen ser parte de este idílico entorno, son dos de las grandes bazas que nos presenta este aconsejable cinco estrellas. Un oasis de tranquilidad cerca de la gran, cosmopolita, turística y bulliciosa Lisboa.



     La propuesta gastronómica es tan apetecible que no es necesario salir de este complejo hotelero para disfrutar de una cocina de altura.

    Déjenme que haga especial hincapié en su restaurante “Grande Escolha”. Basado en una gastronomía que combina los sabores de la tierra con propuestas de la cocina internacional, sabe cautivar -y de qué manera- al comensal con sus elaboraciones.



     Un precioso salón con grandes ventanales al campo de golf presidido por una chimenea en la parte central, un magnífico servicio y un delicado cuidado en los detalles (decoración, iluminación, separación de mesas, mantelería, cubertería, cristalería, etc.) consiguen crear un ambiente acogedor y muy propicio para disfrutar de la velada.



    Todo ello, con el aliciente adicional de una cocina abierta, creando una sensación de cercanía con estos fogones.



    Su “ementa”, desde luego, ofrece irresistibles propuestas. Por citar algunas, “Salada de polvo”, “Peixinhos da horta em tempura com maionesa de lima”, “Camarão tigre grelhado”, “Ceviche vegan de abacaxi e abacate”, “Filete de robalo braseado”, “Vazia nacional”, “Costeletas de paladares alentejanos” o “Carré de borrego da Nova Zelándia”.






    ¿Qué les parece si, además, lo acompañamos con los buenos vinos de la tierra? Seguro, que la cena será inolvidable.

   En definitiva, un hotel que reúne sobrados argumentos para acercarnos a conocerlo.



   Recordar finalmente que estos párrafos se publicaron en la web del periódico español LA RAZÓN el 3 de noviembre de 2026.

Dolce Campo Real, un oasis de tranquilidad a pocos kilómetros de Lisboa









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domingo, 25 de octubre de 2026

Luz Charming Houses, una propuesta de descanso diferente

 


    Fátima (junto con Lourdes, Guadalupe, Medjugorje, El Pilar o Częstochowa, por citar algunos ejemplos conocidos) es uno de los grandes santuarios marianos de la cristiandad.



    Millones de peregrinos procedentes de todas las partes del mundo, muchos de ellos españoles, se acercan a rezar a la Virgen para buscar alivio y protección, dar gracias o simplemente afianzar y robustecer su fe. Un viaje espiritual, también interior, que muchos católicos quieren conocer y experimentar.




    Entre la variada gama de grandes alojamientos que el peregrino puede elegir, existe uno (situado en Valinhos, a un paso del Santuario de Fátima) que seguro sorprenderá gratamente al viajero.



    Todo él, dicho sea de antemano, es un homenaje arquitectónico a las antiguas construcciones de muchos de los pueblos de esta parte de Portugal.



   Luz Charming Houses (www.luzhouses.pt) es uno de esos “hoteles” que no dejan indiferente.



    La prueba clara es que, debido a sus singulares características y peculiaridades, la propia guía Michelin le otorgó uno de sus más preciados reconocimientos: 1 llave Michelin.



    Esta distinción revela que nos encontramos en una estancia muy especial, donde hay numerosos detalles que sobresalen. Bien sea el servicio, la arquitectura, la atención, el entorno, el diseño o un cúmulo de ellos. Alojamientos con carácter propio y personalidad bien definida que ofrecen algo único y diferenciador dentro de su categoría.



     Esto es lo que nos propone Luz Charming Houses. Una experiencia distinta a lo visto hasta ahora, reinterpretando la arquitectura rústica tradicional de estas latitudes para retrotraernos, durante nuestra estancia, a una antigua aldea portuguesa.

    Eso sí, con todas las comodidades que el huésped pueda exigir y con la bandera de un trato personal y cercano apreciable en todo momento.



    Los detalles cuentan y los encontramos en cada rincón. Por citar un ejemplo, al entrar en la habitación descubriremos escrito con tiza en una pequeña pizarra una cariñosa bienvenida.



    Una decoración, bajo la premisa común de la originalidad, que fusiona lo antiguo y lo moderno, muebles clásicos con adornos más vanguardistas y atrevidos.



    Un refugio de serenidad muy próximo al Santuario que sale de lo comúnmente conocido.



    Una proposición para el descanso, respetuosa con la naturaleza, tremendamente conectada con el entorno donde se ubica.



    Esta heredad se compone de quince habitaciones (incluidas suites), una casa madre (donde se encuentra la recepción, un acogedor salón común con chimenea, un honesty bar, la tienda -“mercearia”- y el restaurante), piscina exterior (con reminiscencia a los antiguos depósitos de agua), un bar/kiosko de los que antiguamente encontrábamos en las calles de Lisboa, una gran salón de madera en medio de la finca perfecto para dejar pasar el tiempo mientras leemos un buen libro y saboreamos una buena copa de vino, ermita, aparcamiento gratuito, un curioso spa en el interior de una cueva natural semicamuflada entre árboles, una cisterna centenaria esculpida en un gran bloque de piedra, senderos para para pasear o un pequeño corral donde encontraremos, por ejemplo, ovejas o gallinas.








    Podría decirse que estamos ante el sueño hecho realidad de dos visionarios (Ana Alves -arquitecta y amante de la decoración- y Pedro Augusto Silva) que supieron ver el potencial de esta finca consiguiendo erigir un alojamiento donde las palabras “sin igual” adquieren todo su significado.



    Esta parte del centro oeste de Portugal es, como es bien sabido, rica en argumentos turísticos. Son numerosos los destinos cercanos, muchos de ellos declarados por la UNESCO Patrimonio Mundial de la Humanidad, que podemos visitar. Es el caso de Batalha, Alcobaça, Nazaré, Leiria o Tomar.



    Ante este sugerente repertorio de posibilidades, bien puede afirmarse que Luz Charming Houses es el perfecto campo base y lugar de descanso tras estas tentadoras escapadas.

    Desde el principio, nos daremos cuenta que lo rústico no es incompatible con la comodidad, el arte, el lujo y la imaginación.




    Todo el complejo es un homenaje, visible a cada paso, a la cultura arquitectónica de esta región (chimeneas exteriores cilíndricas recordando la herencia árabe, pavimentos irregulares, color rojo de los edificios recordando la argamasa con “areia vermelha” tan utilizada antaño para la construcción, muros de piedra irregulares, utilización de la madera, etc., etc.).



    Llamarlo hotel boutique (que lo es) o alojamiento con encanto (que también lo es) son expresiones que, en cierta forma, se quedan cortas.



    Hay tal despliegue de imaginación, de singularidad, de originalidad, logran crear una atmosfera tan acogedora, se respira tanta calma en su interior o hay tal respeto a la naturaleza que le rodea que resulta complicado etiquetarlo.




    Me quedo, tratando de resumir esta experiencia, con la opinión de una de sus huéspedes. Decía así: “Mi mejor elección en mucho tiempo”. Ante la rotundidad de la expresión, poco más puede añadirse.



    Un lujo tranquilo sin estridencias, espaciosas habitaciones con todas las modernidades y comodidades exigibles, amenities de primera calidad, una cautivadora hospitalidad y una respetuosa cercanía han fascinado a sus visitantes durante más de una década (abierto en abril del 2015). El mérito es evidente.

    Desayunos inolvidables por la variedad y presentación, una guía de bienvenida editada en forma de periódico al estilo clásico, iluminación de algunos de los árboles de noche, obras de arte diseminadas por la heredad, decidida apuesta por la sustentabilidad (aprovechamiento del agua de lluvia, paneles solares térmicos, reducción de desperdicios innecesarios, etc.), mensajes en forma de corazón donde escribir y leer la experiencia en Luz Charming Houses de quienes por aquí han pasado, practica de diversas actividades (yoga, pilates, cerámica, etc.), son señales claras que nos anuncian el privilegio que pernoctar en un lugar tan especial.



    El final de estas líneas es claro. Si están de viaje por esta parte de Portugal, si buscan algo especial, también con aires románticos, no lo duden y reserven en Luz Charming Houses. Les gustará, y mucho.



    Finalizo este post indicando que estos párrafos fueron publicados en la web del diario español LA RAZÓN el 23 de junio de 2026.

Luz Charming Houses, una propuesta de descanso diferente