“Convento do Espinheiro”.
Estas tres palabras son suficientes para describir un alojamiento donde la
historia, el lujo, la exclusividad, la hospitalidad y la preocupación por el
detalle no son solo lemas; son realidades al servicio de huésped que lo elige.
Reservar en este antiguo
convento es pernoctar en unos muros cuya historia está presente a cada paso.
Desde 1412, cuando se decidió
erigir una ermita por ser un lugar mariano de peregrinación, hasta el cinco
estrellas que es en la actualidad, han sido muchas las funciones que este
edificio ha ido cumpliendo (convento de monjes jerónimos, destino de peregrinación
de reyes y nobleza portuguesa, escenario de encuentro para célebres bodas,
lugar de reunión de las cortes portuguesas en 1481, cuartel general de las
tropas castellanas durante la "guerra da restaurão" y de las tropas
francesas durante la invasión napoleónica, etc., etc.).
Apuntan algunos historiadores que
fue aquí donde el rey Don Manuel -que acudía frecuentemente a venerar la imagen
de la Virgen- se enteró de la llegada de Vasco de Gama a la India. Sea o no
verdad, y siendo imposible corroborar este dato, lo cierto es que a lo largo de
varios siglos reyes, príncipes, personajes ilustres de todos los ámbitos y
grandes jerarcas de la iglesia católica acudieron a él, bien sea como refugio,
como lugar de descanso o por motivos religiosos.
Gracias a una soberbia y
meticulosa restauración, que salvó el convento de un lamentable estado
ruinoso, y a una notable ampliación, el huésped disfrutará de un hotel
de lujo, dotado de todo tipo de comodidades, que es referencia en Portugal.
Noventa habitaciones, entre el
edificio histórico y el moderno, piscina exterior con cuidados jardines
circundantes y zonas verdes para pasear donde descubriremos también un olivo
milenario y la capilla García de Resende, magnífico spa (con piscina climatizada,
jacuzzi, baño turco y posibilidad de disfrutar de diferentes tratamientos
relajantes), gimnasio, biblioteca, una inigualable bodega en la que realizar
catas de vinos (ubicada en la antigua cisterna del convento), amplios salones
para organizar todo tipo de eventos y una más que sobresaliente oferta
gastronómica son algunos de los muchos atractivos de Convento do Espinheiro
Historic Hotel & Spa (www.conventodoespinheiro.com).
Por cierto, si hablamos
de habitaciones, merece especial mención su famosa suite real. Llamada D João
II en honor a este rey portugués, es la más amplia de todas superando los cien
metros cuadrados.
Un armónico conjunto
monumental en el que sobresale (además de su centenario claustro,
diversos espacios comunes o la antigua cocina del convento -ahora, restaurante
Olive-) la espectacular iglesia de “Nossa Senhora do Espinheiro” que,
ricamente ornamentada, destaca, entre otras cosas, por su imponente órgano, sus
capillas laterales, el altar mayor y por una extraordinaria colección de
paneles de azulejos recreando la vida de San Jerónimo.
Cada piedra aquí nos recuerda
el privilegio de pernoctar en un hotel tan especial.
Siempre es aconsejable hacer
una visita guiada por sus principales estancias. De esta forma,
conoceremos, gracias a las explicaciones recibidas, detalles históricos,
anécdotas o curiosidades que han acaecido entre estos centenarios muros.
Importante hacer hincapié, cómo
no, en un llamativo contraste decorativo. Mientras que en las estancias y zonas
comunes del antiguo convento la decoración clásica es la protagonista con
abundancia de numerosas obras de arte, el ala moderna del hotel se decanta más
por los diseños modernos y vanguardista.
Su oferta gastronómica esta
diversificada a través de varios escenarios.
Los restaurantes Divinus (buque
insignia y uno de los ex libris del hotel, está ubicado en la antigua bodega
del convento), Olive (de influencias culinarias italianas), el pool bar, la
cisterna wine bar y el bar claustro (para una comida más ligera en un espacio
emblemático) conforman esta sólida y diferenciada propuesta. Al mando de estos
fogones se encuentra su chef ejecutivo Duarte Batista.
La experiencia Divinus no
puede dejarse pasar.
Irresistibles platos, donde el producto alentejano tiene protagonismo claro en la “ementa”, maridarán a la perfección con una buena y muy cuidada selección de vinos, en la que mucho tiene que ver el sumiller Francisco Lino.
Permítanme, sabedor del gran
potencial de Divinus, que apenas dedique unas líneas.
Puede resultar injusto, pero sé
que el lector lo agradecerá al no romper la necesaria capacidad de sorpresa
que, creo, el comensal debe llevar intacta al acceder a él.
Me gustaría que disfrutaran de
esa sorpresa culinaria escenificada a través de diversos "momentos",
del entorno, de servicio, del emplatado, del esmero en los detalles y de la
amabilidad que se respira en su interior.
Háganme caso si les digo que van
a saborear y disfrutar estas magníficas obras de arte efímero. Un regalo para
el paladar.
Estamos a solo unos kilómetros
de Évora, capital del Alentejo, declarada por la UNESCO Patrimonio Mundial de
la Humanidad y próxima Capital Europea de la Cultura 2027.
Su inigualable emplazamiento,
rodeado de naturaleza y fuera de ruidos y bullicio, lo convierten en un hotel
ideal para descansar. Un lugar donde, ya desde tiempos conventuales, el
silencio está presente y es parte de este paisaje.
Ahora bien, la exclusiva
experiencia Convento do Espinheiro no se ciñe solo a las ocho hectáreas que
conforman este complejo (donde, además, se organizan talleres de yoga, de
pintura con vino o alfarería) porque también se ofrecen otras opciones como visitas
guiadas a Évora y localidades próximas (Estremoz, Vila Viçosa, etc.) o
acercarse a prestigiosas bodegas de esta parte del Alentejo.
Por cierto, hablando de vinos ¿sabían que este convento tiene mucha relación con “Pêra Manca”, uno de los más famosos vinos elaborados en esta región? Sólo lo adelanto. Seguro que les gustará, cuando estén entre sus muros, conocer esta curiosa historia.
Así pues, estamos en un
exclusivo remanso de paz, un templo de tranquilidad, cerca de Évora en la
que este hotel, con personalidad propia y numerosos elementos diferenciadores,
forja recuerdos imborrables.
La Guía Michelin lo define con
estas palabras: “El hotel es la perfecta síntesis de todo lo que hace
que el Alentejo sea tan irresistible: bucólicas vistas, excelente cocina,
historia por doquier y una dulzura en los hábitos y en las formas que lo
impregna todo”. ¿Se puede explicar mejor?
No es sólo un extraordinario
cinco estrellas, no es solo un hotel con historia, …. es mucho más. Es Convento
do Espinheiro.


No hay comentarios:
Publicar un comentario