martes, 12 de agosto de 2014

Casa da Ínsua, de Portugal a Brasil.


 
 
                       En el estado brasileño de Mato Grosso existe una ciudad llamada Cáceres (cercana a Bolivia) que nada tiene que ver con la capital extremeña. Ese nombre lo tiene en honor a D. Luis Alburquerque de Melo Pereira e Cáceres, quien fuera capitán general y gobernador portugués de estas tierras de América. Su dedicación, arrojo y empeño en fijar las fronteras de su país en esta parte del mundo hizo que el gobernador español de Santa Cruz dijera de él que era "el más ambicioso de los gobernadores portugueses”.



                       Pues bien, cerca de la ciudad portuguesa de Viseu, en Penalva do Castelo, se encuentra Casa da Ínsua (www.casadainsua.pt).
                    Me estoy refiriendo a un edificio barroco, con espectaculares jardines (tipos francés e inglés), ordenado construir por D. Luis de Alburquerque. El paseo por sus habitaciones y salones es un recorrido por la historia de una de las familias más influyentes en el pasado de Portugal. Recuerdos, retratos, porcelanas, mobiliario, techos, cuadros, alfombras, escalinatas, mapas, azulejos, esculturas, escudos y armas de todo tipo (incluyendo utensilios de caza y pesca, flechas y lanzas utilizados por los indígenas brasileños) conforman un espectacular palacio digno de ser visitado.
 

                       Recientemente transformado en un hotel de cinco estrellas, su visita traslada el viajero a siglos anteriores, guardando la esencia de unas estancias que atesoran un rico pasado que no debe olvidarse. Un museo, con mapas originales del siglo XVIII delimitando las posesiones de España y Portugal en estos territorios de Sudamérica, se encuentra abierto al visitante.


                     Casa da Ínsua demuestra que la calidad de un hotel de alto nivel, con todas las comodidades que exige al huésped del siglo XXI,  no está reñida con la historia, el pasado y la sensación de pernoctar en un lugar único y especial donde los muros parecen contar historias que invitan a soñar dejando correr la imaginación a su antojo.

                      Dormir, comer y pasear en tan singular alojamiento es un auténtico privilegio. Una experiencia que sobrepasa sensación de alojarse en un hotel de lujo. Hay, desde luego, mucho más entre estas paredes.

                   Decir que se trata de un “alojamiento irrepetible” es ciertamente acertado. No sólo por lo expuesto hasta ahora. Existen otras muchas muchas razones. Algunas de ellas te las enumero a continuación:
                   1.- Una quesería propia que te permitirá disfrutar de este magnífico manjar con denominación de origen Serra da Estrela. Sus quesos de oveja, de la raza bordaleira, están cotizados a nivel internacional.


                       2.- Si eres aficionado al vino, estás de enhorabuena. Descubrirás una bodega donde se elaboran extraordinarios caldos, con denominación de origen vinos de Dâo. Un lujo para los amantes del vino. Su enólogo, José Matias, está al frente de este apasionante proyecto enológico.



                     3.- ¿Sabes lo que es un “jardín de castas”?.   Aquí podrás aprender mucho sobre las similitudes y diferencias de las distintas variedades de uva que se utilizan para la produción de los vinos de Casa da Ínsua.

                  4.- Sobre su restaurante, creo que el mejor consejo es que reserves mesa. Es, con seguridad, uno de los fogones más pretigiosos de la región. Dirigido por el reconocido chef  Paulo Cardoso conjuga  vanguardia y tradición, con lógica preferencia al producto autóctono. Cordero con migas de alheira y salteados de manzanas y uvas, robalinho con paté de aceitunas negras y langostinos, carpaccio de pulpo, bacalao empanado con puré de castaña, etc. …..  son algunos de sus platos. Una amplia  y variada carta que finaliza con unos extraordinarios postres.






                      5.- ¿Imaginas la sensación de tomar un café en la "sala de los retratos"?. Una "bica" sabe distinta entre pinturas centenarias y paredes que hablan de siglos pasados. Como dato curioso, el suelo de la sala contigua, presidido por una imponente chimenea, está construido con catorce tipos de maderas diferentes. Toda una obra de arte.
 
 
                 6.- Bajo el nombre Casa da Ínsua se elaboran mermeladas, miel, aceite y diferentes productos de altísima calidad.
 
               
               Éstas son sólo algunas de la posibilidades que ofrece Casa da Ínsua. Créeme cuando te digo que  lo escrito es sólo una pequeña parte. Atrévete  a descubrir el resto. 
               Sin género de dudas, una de las grandes referencias hoteleras de Portugal. Dieciocho hectáreas que conforman un fantástico cóctel de historia, arquitectura, arte, naturaleza,  relax y gastronomía.
 

                    Web: www.casadainsua.pt. Aquí tendrás toda la información de contacto que precises.

 

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