miércoles, 14 de enero de 2026

Gandum Village, un antídoto contra el estrés


    En el corazón del Alentejo, en el término municipal de Montemor-o-Novo, a medio camino entre la frontera española de Caia/Caya y Lisboa, descubrimos Gandum Village-Conscious Boutique Hotel (www.gandum.pt).



    Esta finca de catorce hectáreas, situada en el área protegida de Monfurado, nos invita a una experiencia inolvidable: unos días descansando en medio de la naturaleza con espectaculares vistas al castillo de esta localidad.



    La seña de identidad de este lujoso hotel rural es clara: poner el foco de atención en una filosofía de vida lo más sustentable posible.



   Para ello, por ejemplo, se han usado métodos de construcción tradicionales de la región (como la tierra compactada), se fomenta una política reducción de los residuos al máximo, se realizan prácticas regenerativas en agroforestación, se práctica una eficiente gestión del agua o se apuesta decididamente por la energía solar.



    Un pequeño paraíso rural que trata de conjugar las bondades de vivir en un entorno natural con todos los avances que exige la vida moderna.




   El arroyo (“Ribeira de Gandum”) que discurre por el centro de la propiedad, y cuyo relajante sonido parece aumentar la sensación de paz y tranquilidad, da nombre a este original alojamiento.



    Un proyecto, y un sueño hecho realidad, de João Almeida y Martina Wiedemar que apostaron por este desafío con una gran inversión trasformadora y respetuosa con la naturaleza que, a la vez, permite crear puestos de trabajo y asentar población en un territorio necesitado de ello.



  ¿Se imaginan un espacio de coworking con despachos independientes rodeado de aire fresco con vistas a la naturaleza? El escenario perfecto, en un entorno sereno e inspirador, para que nómadas digitales puedan trabajar en el silencio y calma que ofrece esta privilegiada ubicación sin renunciar a las comodidades y servicios que precisan.



    En este gran “oasis verde”, que -como comenté- supera la docena de hectáreas, encontramos de todo.



    Paseos perfectamente señalizados por el campo, huerta ecológica, olivares, espacio dedicado para picnic, viñedos, zona de agroforestación, parque infantil, varias piscinas, amplio aparcamiento, un magnífico restaurante, un laboratorio gastronómico, edificio preparado para reuniones y encuentros, acogedor espacio de recepción del huésped y un total de veintiuna estancias divididas en dos partes.







    Por un lado, dieciocho habitaciones (amplias, modernas y con aires minimalistas) se distribuyen en lo que se llama “el claustro”, un original edificio en forma de “L” con dos corredores de arcos. Todas ellas, con terraza con vistas al campo.






    Por otro lado, tres casas estudio, con cocina incluida, preparadas para la máxima comodidad de las familias que se decanten por Gandum Village.

    En definitiva, casi una pequeña aldea, dotada de todos los avances en el centro del Alentejo.



    La armonía con la naturaleza es la base de este gran proyecto, inaugurado en el 2024, que prioriza la biodiversidad y fomenta un estilo de vida sostenible que cause el menor impacto.



    Otro de los detalles que llaman la atención, cuando se habla con sus responsables, es la pasión que desprenden por este proyecto que, como me aseguran, está en constante evolución. Da gusto oír sus nuevas ideas para el futuro relevando un claro compromiso con la filosofía de este muy recomendable alojamiento rural.



    Especial atención merece su restaurante Provenance (capitaneado por su chef ejecutivo Miguel Araújo).



    Un cocinero, formado en algunos de los mejores fogones de la península ibérica, que seguro dará mucho que hablar. Creativo, innovador y siempre en constante evolución, consigue, con su forma de entender la cocina, ser un baluarte decisivo del hotel.




     Originales presentaciones, que parecen verdaderos lienzos pintados sobre el plato, enganchan desde el primer instante positivamente al comensal que ratifica esa impresión inicial al probar muchas de sus elaboraciones. Bien puede afirmarse que este restaurante es también un destino por sí mismo.



    Con una “ementa” (con muchos platos vegetarianos) basada en un compromiso por el kilómetro cero (huevos, legumbres, patatas, hierbas aromáticas, miel o frutas, por ejemplo, proceden de la propiedad), en la utilización de ingredientes de calidad, en el protagonismo de los productos de temporada, en el mantenimiento de las tradiciones culinarias de esta tierra (con el toque indudablemente innovador de su chef jefe) y en el constante contacto con pequeños productores locales de los que también se surte, nos presenta unas elaboraciones imaginativas, de muy alta calidad y perfectamente presentadas. Todo un descubrimiento.



     “Arroz cremoso de abóbora, avelã e gouda”, “migas abertas con toucinho de barbela”, “croquetes de beterraba e queijo de cabra”, “jardín do gandum” o “cabeça de xára” son algunas de las delicias que podemos degustar a una muy buena relación calidad/precio.




    Como dulce sugerencia, y perfecto final de esa formidable función gastronómica, permítanme una recomendación: “marmelo bêbedo, porto branco e cremoso de erva príncipe”. Una delicia.



    Un dato a tener en cuenta. Gandum Village está perfectamente situado, a pocos kilómetros de grandes reclamos turísticos alentejanos, entre ellos la propia localidad de Montenmor-o-Novo.




    Por poner algunos ejemplos, se encuentra a poco más de media hora de Évora (ciudad declara por la UNESCO Patrimonio Mundial de la Humanidad que cuenta, además, con una de las universidades más antiguas del país) y a solo unas decenas de kilómetros de Arraiolos (con sus famosos “tapetes”) y Estremoz (localidad repleta de historia, que tiene uno castillos más bonitos de Portugal, y forma parte, junto a Borba y Vila Viçosa, de la famosa ruta del mármol portugués).

   Tras lo escrito es fácil entender que Gandum Village-Conscious Boutique Hotel pueda calificarse como un magnífico antídoto contra el estrés.



    Finalizo indicando que estos párrafos se han publicado en la web del periódico español LA RAZÓN el 11 de enero de 2026.

Gandum Village, un antídoto contra el estrés






viernes, 9 de enero de 2026

Descanso, naturaleza y tranquilidad junto al lago de Alqueva

 

    Hay determinados alojamientos rurales que solo con describir el entorno natural donde se encuentran dan ganas de conocerlo.



    Junto al lago de Alqueva (uno de los mayores de Europa), entre interminables dehesas de encinas y alcornoques, inmerso en el primer destino turístico Starlight del mundo (reconocido así por la UNESCO), con el pueblo medieval de Monsaraz como fondo de este idílico paisaje y cerca de la frontera española (a la altura del municipio pacense de Villanueva del Fresno), encontramos este paraíso de tranquilidad, paz y confort llamado Montimerso Skyscape Countryhouse (www.montimerso.pt).



       El propio nombre del hotel ya avanza lo que vamos a encontrar.



    En cierta manera, un alegato en favor de la calma y la serenidad que se respira en esta parte del Alentejo. Una forma de vida alejada del bullicio, del ruido y de las prisas.



    Así pues, nos encontramos en un pequeño paraíso donde el estrés parece no existir.



    Un refugio ecológico que trata, consciente del privilegiado lugar donde se asienta, de alterar lo menos posible el entorno que le rodea.



    Prueba de ello es el empeño puesto por la propiedad (Henrique Farinha y Catarina Roseta) por dejar la menor huella en este inigualable escenario natural.



    Protagonismo de la energía solar, apuesta por la baja contaminación lumínica, implementación de elementos de captación del agua de las lluvias o reducción al máximo de residuos son algunas muestras de esta filosofía verde que trata de garantizar y no perturbar la biodiversidad de fauna y flora circundante.

      En definitiva, buscar la mayor armonía con el entorno.



    Lo primero que nos llama la atención es la geometría de sus formas (con una arquitectura de líneas rectas) y un característico color blanco, tan típico de estas latitudes. Un fantástico cuatro estrellas, dotado de todo tipo de comodidades y prestaciones, en el que están perfectamente diferenciadas sus distintas áreas.



    En el edificio principal se encuentra la recepción, un gran y acogedor salón con varios ambientes y el comedor (con una amplia terraza voladiza, perfecta para dejar pasar el tiempo con la tranquilidad que esos momentos exigen, mientras disfrutamos de las inigualables vistas que nos brinda este promontorio).





    A ambos lados de esta parte central se despliegan dos alas (llamadas Alqueva y Monsaraz) donde se sitúan las habitaciones (quince en total) cuyos nombres son un constante homenaje al lugar en el que nos encontramos. En un lado, están bautizadas con los nombres de municipios ribereños con el “grande lago”. En el otro, hacen alusión a distintos árboles autóctonos de estas tierras.





    Todas ellas con el denominador común de su amplitud y luminosidad. Aires minimalistas con la madera como protagonista en la decoración, amenities de primera calidad, grandes baños y una amplia terraza/balcón (algunas con una pequeña piscina privada) brindan todo lo necesario para disfrutar, en medio de este silencio, del campo alentejano ¿Se puede pedir más?



    Difícil encontrar mejor sitio donde reponer fuerzas y olvidarse de las preocupaciones cotidianas sintiéndonos en medio de la naturaleza.



    Una propiedad de más de cincuenta hectáreas donde actividades y experiencias nuevas, si el huésped lo desea, no faltan.



    Paseos en bicicleta o a pie por el campo, espacios especialmente preparados en medio de la naturaleza para disfrutar de unas impresionante puestas de sol, una piscina tipo infinity en una de las zonas más altas de la heredad (permitiendo apreciar la grandiosidad de ese gran escenario natural), sesiones de yoga, lugares habilitados para apreciar el nítido manto de estrellas que es el cielo alentejano a través de observaciones astronómicas (acorde a la gran superficie de miles de kilómetros cuadrados, protegida y certificada internacionalmente, como “Starlight Tourism Destination") o un gran domo geodésico donde se encuentra el spa (con posibilidad de contratar tratamientos relajantes y diferentes tipos de masajes).





     Nos encontramos en el Alentejo, región portuguesa donde una arraigada tradición gastronomía es parte de la cultura de sus habitantes.

   Como no podía ser de otra forma, esta vertiente culinaria está presente en su restaurante SkyScape ofreciendo productos cercanos, de temporada y típicos de la regiónTodo ello, permite elaborar una carta con platos, incluidos postres, que “saben a Alentejo”.






    No quiero olvidar un dato importante: su magnífica ubicación no puede pasar desapercibida.

    Estamos a unos minutos de Monsaraz (uno de los pueblos más bonitos de Portugal), a pocos kilómetros de Mourão y Reguengos de Monsaraz y muy próximos de Évora (ciudad declara por la UNESCO Patrimonio Mundial de la Humanidad).



    Un emplazamiento así avala también decantarse por este alojamiento como un magnífico campo base donde descansar tras visitar esos grandes reclamos turísticos del país vecino.



    En definitiva, lujo y descanso en medio de una dehesa ribereña con el embalse más grande de la península ibérica.



     Finalizo este post indicando que estos párrafos fueron publicados en la web del diario español LA RAZÓN el 31 de diciembre de 2025. 

Descanso, naturaleza y tranquilidad junto al lago de Alqueva