miércoles, 27 de mayo de 2026

"Nunes", una de las grandes marisquerías de Portugal


   Si nos preguntaran por platos típicos de la gastronomía portuguesa, sin duda, tendríamos un variado y excelso abanico de posibilidades. Entre ellas, la infinidad de maneras de preparar el bacalao, sus famosos pasteles de nata, el cocido a la portuguesa, las bifanas, el caldo verde, las migas alentejanas o la francesinha.

    Lo que no tengo dudas en que entre esos elegidos estarían muchos procedentes de su ingente diversidad de pescados y los mariscos.



    Una materia prima de altísima calidad gracias al océano Atlántico que baña y es parte de la historia de este país de navegantes y descubridores.




    Centenares de kilómetros de costa, tanto por la parte continental como en sus dos archipiélagos (Madeira y Azores), son proveedores privilegiados de verdaderos tesoros culinarios.



    Pues bien, en Rua Bartolomeu Dias -número 172- de Lisboa, muy cerca de la "Torre de Belém", encontramos un ya icónico templo del pescado y el marisco llamado “Nunes Real Marisqueira”, popularmente conocido como Nunes, propiedad de Miguel y Vanda Nunes, un matrimonio que, además de su pasión por este proyecto gastronómico tan afianzado en la capital portuguesa, disfruta con la decoración y el interiorismo.




    Nada más entrar, a pesar de tener una fachada sobria que no parece presagiar la grandiosidad de su interior, descubrimos que vamos a comer en un sitio muy, pero muy, especial donde cada detalle está pensado al máximo.





    Un grandísimo comedor con aires Art Deco en el que, como no puede ser de otra forma, el océano es la temática decorativa predominante en todos sus rincones.



    Original, impactante y sorprendente son palabras que nos vendrán a la mente al conocer por primera vez este restaurante de más de mil metros cuadrados (incluyendo un comedor privado y una sala VIP) donde un gran acuario de casi de nueve metros (flanqueados por las estatuas de una sirena y Neptuno, Dios del mar) es el epicentro del restaurante y fotografía obligada de cuantos comensales se acercan a Nunes Real.





    Antes de continuar, debo reconocer que es una de las mejores marisquerías en las que he comido.



    Un restaurante que sabe conjugar el respeto a un producto único de altísima calidad, un extraordinario servicio y un original decorado.



    Todo está preparado, incluido un envolvente decorado, para que esta función gastronómica sea, y los será, un éxito.



    Seguramente se les hará la boca agua si les escribo “misto de mariscos elaborado pelo chef”, “berbigão aberto no carvão”, “perceves das Berlengas”, “carabineiro”, “camarão tigre grelhado”, “gamba real”, “sapateira”, “santola”, “caranguejo real”, “ouriço”, “ostras com caviar”, “lagosta cozida ou grelhada” o “vieiras”.




    No menos apetitosos y atrayentes son esmeradas elaboraciones que necesitan más tiempo como “açorda de gambas”, “arroz de cherne”, “arroz de lavagante” o “arroz de lagosta”. Imposible resistirse. La dificultad para el comensal será cuál elegir.



    Una “ementa” que es una oda a la tradicional forma de cocinar pescados y mariscos en Portugal como “lulinhas fritas à algarvia” o “amêijoas à bulhão pato”.



    Ahora bien, también se aprecian evidentes guiños innovadores y cosmopolitas en otras presentaciones como, entre otros, “sashimi de lavagante”, “caril thai de gambas”, “ikizukiri” o una espectacular “tempura de gambas e salicornia”.




    Estamos en Portugal, tierra de grandes vinos. Así pues, haciendo honor a la arraigada y centenaria tradición vitivinícola lusa “Nunes Real Marisqueira” puede presumir de ofrecer, gracias a una magnífica bodega, numerosas referencias internacionales con notable y lógico predominio de los vinos portugueses.



    Todas las regiones del país (Azores, Dâo, Alentejo, Madeira, Lisboa, Douro, vinos verdes, etc., etc.) perfectamente representadas para acompañar, gracias a los magistrales consejos de su sumiller, los excelsos platos que se nos presentan.



    Como “sobremesa”, en un país donde los golosos tienen uno de sus paraísos, déjenme aconsejarle su tiramisú de pistacho. Si me permiten la expresión, una verdadera locura para los amantes de los postres.



    No es precipitado decir que es un verdadero templo del pescado y el marisco. Una garantía de calidad, una apuesta segura y un justo homenaje a la riqueza y bondades gastronómicas que les ofrece el océano Atlántico.




    Para terminar, diría que la experiencia “Nunes Real Marisqueira” se resume en pocas palabras: “Un gran restaurante, sin matices”.



    

    Finalizo este post indicando que estos párrafos se publicaron en la web del diario español LA RAZÓN el 21 de mayo de 2026. 

"Nunes", una de las grandes marisquerías de Portugal







sábado, 23 de mayo de 2026

INDABA, una referencia entre las ferias de turismo africanas

 

    Por unos días Durban, una de las ciudades más importantes de Sudáfrica y uno de los destinos de vacaciones más demandados del país, se ha convertido en la capital del turismo de África.



    Esta gran y cosmopolita urbe (la mayor de la provincia de KwaZulu-Natal, superando ampliamente los tres millones de habitantes), bañada por las aguas del océano Índico, un año más fue la sede de Africa's Travel Indaba (www.indaba-southafrica.co.za), una de las grandes ferias de turismo del continente y del hemisferio sur.



    Desde el 11 al 14 de mayo, organizada por South African Tourism, bajo el lema “África Ilimitada: Creciendo la Economía Turística de África”, se convirtió en el foco de atención y lógico centro de las miradas de los profesionales del mundo del turismo y los viajes.



    Un sector en auge donde las posibilidades de crecimiento, a pesar de los momentos actuales, son ciertamente grandes.





    Las instalaciones del Inkosi Albert Luthuli International Convention Centre Complex, en abreviado Durban ICC (www.icc.co.za), fueron un magnífico y céntrico recinto (con espacios tanto cerrados como al aire libre) para tan significado evento de marketing turístico que ha ayudado, y mucho, tanto a la apertura de nuevos mercados como al afianzamiento de los ya existentes.



    Un gran escaparate para testar de primera mano el panorama turístico actual y mostrar también el rico patrimonio cultural del país.



    Como afirmó la ministra de Turismo de Sudáfrica, Sra. Patricia de Lille, se trata de “un hito importante en el calendario turístico y de eventos empresariales de nuestro continente".



    Un certamen de este calado e importancia, además de ser un orgullo para la ciudad como recalcó en uno de los discursos inaugurales su alcalde, posiciona también en un lugar privilegiado a Durban como destino turístico más allá de las fronteras del país.




    A esta gran cita, lógicamente, acudieron profesionales y empresas que abarcan todas las ramas del turismo.



    Entre ellos, expositores, compradores, turoperadores, delegados nacionales e internacionales, representantes de diversos países y medios de comunicación especializados de diferentes partes del mundo.





    Como no podía ser de otra manera, Africa's Travel Indaba fue inaugurado oficialmente por el presidente de la República de Sudáfrica, Sr. Cyril Ramaphosa, en una preciosa y emotiva ceremonia que contó con actuaciones propias del folclore, la cultura y la música de estas tierras.




    Es importante recordar la importancia del sector turístico en este país como motor de desarrollo, dinamizador del territorio, creador de empleo e importante apoyo a las empresas locales. Un estímulo económico que hay que cuidar y defender por la incuestionable relevancia que para Sudáfrica tiene.



    Todo un denso programa de eventos, muy participativos, que contaba con reuniones, presentaciones, conferencias, coloquios, sesiones de networking, speed marketing, entrega de premios y distinciones, etc., además de la presencia de diversas actuaciones musicales, degustaciones gastronómicas y representaciones de la cultura local (talleres de artesanía, manualidades, danzas tradicionales, ....) a lo largo y ancho de todas sus instalaciones.





    En definitiva, una magnífica plataforma de cooperación internacional en diversos ámbitos con enormes posibilidades de negocio y de apertura de mercados generadores de importantes acuerdos comerciales.



    Ahora bien, conviene recordar que Durban, la tercera ciudad del país en número de habitantes y el puerto más grande África, tiene mucho que ver. Razones para dedicarle algunos días hay de sobra.



    Por ejemplo, pasear tranquilamente por la famosa “Milla de oro”, un animado paseo marítimo de aproximadamente seis kilómetros, repleto de restaurantes, tiendas y jardines, en el que el océano Indico, la multitud de surfistas cabalgando las olas y sus espectaculares playas son los protagonistas de esta parte de la ciudad.

    En el recorrido por este gran espacio urbano de ocio y distracción descubriremos, entre otras cosas, la colosal estatua del político sudafricano Oliver Reginald “Or”Tambo.



    Durban puede ser también, claro que sí, nuestro particular campo base para descubrir la provincia de KwaZulu-Natal, donde, además de conocer un poco más la cultura zulú, quedaremos ensimismados, junto a playas casi infinitas de ensueño, con parajes naturales únicos (algunos declarados Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO como el Parque de Ukhahlamba Drakensberg y el Parque del Humedal de iSimangaliso).



    Así pues, Indaba, como se conoce popularmente esta feria, ha sido un magnífico escaparate para dar a conocer los grandes argumentos turísticos de Sudáfrica en todas sus vertientes (cultural, histórica, urbana, rural, de experiencias, deportes náuticos, safaris, relax, reservas naturales, gastronómico, playas …) y también una gran ventana en la que algunos países (como, entre otros, Angola, Kenia, Zambia, Uganda, Mozambique, Zimbabue, Mauricio, Seychelles, Esuatini o Lesoto) han expuesto a través de diferentes stands y presentaciones sus razones y potencialidades para acercarse a conocerlos.



    Los números, tras la celebración de la feria, no se han hecho esperar y son francamente positivos.



    Cerca de diez mil delegados asistentes, una formidable ocupación hotelera durante esos días, centenares de medios de comunicación acreditados y un gran impacto económico para la ciudad.



    Lo cierto es que la amplia gama de productos y posibilidades de ocio sudafricano y del resto de los países asistentes es, además de variada, muy competitiva.



    Ha sido mi primer contacto con este sorprendente y gran país. Me queda mucho por ver y conocer.



    Tras mi regreso, no tengo dudas al afirmar que, en ese preciado tesoro que todos llevamos como es la mochila de los grandes recuerdos, debo reconocer que en el apartado de viajes se encuentra mi experiencia en Indaba y en Durban.



    Prometo dedicarle a Sudáfrica un lugar privilegiado en la agenda de mis próximos destinos.



Consejos útiles

¿Dónde dormir?: Southern Sun Elangeni & Maharani Hotels (www.southernsun.com). Con una ubicación insuperable e inmejorables vistas al océano Índico, son perfectos si queremos dar un paseo por la playa a primera hora del día.



¿Dónde comer?: Los forofos de las carnes tienen en el restaurante Butcher Boys, Florida Road, (www.butcherboysgrill.co.za) una cita casi obligada. Magnífica relación calidad/precio.



    
    Finalizo indicando que estos párrafos fueron publicados en la web del diario español LA RAZÓN el 18 de mayo de 2026.