miércoles, 28 de mayo de 2014

Chefchauen, azul envolvente


                Viajé recientemente al norte de Marruecos, cerca de Tetuán. Concretamente,  a la “perla del norte”, a  “la ciudad azul”. Su nombre es Chefchauen,  Chauen o Xauen. Cualquiera de los tres nombres la identifica.


             Es complicado expresar las sensaciones que el viajero experimenta cuando recorre este precioso laberinto azul y añil de calles estrechas, empedradas y serpenteantes. Estamos en las estribaciones de las montañas del Rif, en una localidad construida en las faldas de la montaña. Un lugar donde la belleza natural  de un entorno único se funde con el minucioso trabajo de sus habitantes que, durante siglos, han ido moldeando urbanísticamente esta ciudad para ser reconocida internacionalmente.
 


             En mi última visita, hace pocos días, me comentaron que los vecinos pintan, hasta dos veces al año, paredes y suelos para mantener ese reluciente color. No es de extrañar  que fuera y sea inspiración de numerosos artistas.




                 Se ha convertido en uno de los grandes destinos turísticos del norte de Marruecos, sin que ello suponga perder su esencia, su historia y su cultura rifeña. Frente al bullicio de grandes ciudades marroquíes como Tánger, Marrakech, Casablanca o Rabat aquí encontrarás, por las callejuelas de la medina, tranquilidad y paz. El tiempo corre más lento y las prisas parecen ser incompatibles con estas calles. Palabras como estrés pasaron de lejos por estas tierras.

 

                    Por su colorido y su luz es un paraíso para los amantes de la fotografía.  Sin lugar a dudas, es cautivadora, seductora y atrayente. Si quieres relajarte tras una tarde de compras por la medina, nada mejor que sentarte  en cualquiera de las terrazas de los restaurantes de la plaza Uta el Hammam (flanqueada por su imponente Alcazaba y la gran mezquita). Estamos en el epicentro de esta parte de la ciudad.



              Podría también hablarte de otra vertiente de Chefchauen como es su parte más moderna. No la olvido ni la aparco. Obviamente, te recomiendo que la conozcas. Sin embargo, nada supera al ambiente envolvente de una medina azul, de unas fachadas  que "dan alas "a la imaginación, de un urbanismo tradicional rifeño que impacta nada más verlo. Viajar a Chefchauen es un sueño hecho realidad.


           Estoy convencido que, cuando veas estas fotografías, pondrás su nombre en un lugar privilegiado de tu agenda de viajes. Puede, perfectamente, ser tu próxima escapada.  Hazme caso, Chefchauen no defrauda. Es más, te atrapa.
           Permíteme que me tome una pequeña licencia. Quiero, en vez de utilizar las palabras, orientarte con las fotografías que hice hace poco tiempo. Afortunadamente, el día amaneció soleado y pudimos ver en toda su plenitud el colorido añil que impregna la ciudad.
           Por esta razón, me permito "hablarte con fotografías", "expresarme con instantáneas", "escribirte con imágenes". Este azul omnipresente de su medina va a ser el  "leitmotiv"en este reportaje. Parece que toda la gama de azules de la paleta de un pintor estuvieran presentes aquí.
          Quiero, en lo posible, y con las limitaciones propias de un blog, que sientas la ciudad, que te empapes con este post de esa atmosfera con la que nos recibe una de las localidades más bellas de Marruecos.
 


            Por cierto, para los amantes de la naturaleza y el senderismo, muy cerca se encuentra  el Parque Nacional de Talassemtane.  Montañas, valles, riscos, cascadas de agua y bosques te esperan en  una de las reservas naturales más importantes de Marruecos.
 
                Recientemnete estuve hablando de Chefchauen en el programa "Cosas que pasan" de Canal Extremadura Radio, dirigido por el prestigioso periodista Jose Maria da Silva. Os dejo el link para que podáis escucharlo: http://www.canalextremadura.es/alacarta/radio/audios/chaouen-en-cosas-de-viajes 


               

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