lunes, 27 de julio de 2015

Comer en Heredade das Servas, Alentejo en estado puro.


                El  Alentejo es una región portuguesa que cuenta con una de las cocinas más reconocidas a nivel nacional. Su variedad de vinos, quesos, aceites y carnes es difícilmente superable. No es de extrañar que el comensal, cuando viaja a estas tierras, desee disfrutar también del amplio abanico de restaurantes que en este extenso territorio portugués existen. Aún así, siempre es de agradecer la aparición de nuevas propuestas gastronómicas.
 
 
                  Cerca de Estremoz, a sólo cuatro kilómetros, en pleno Alentejo portugués, rodeado de hectáreas de cuidados viñedos sembrados en espaldera descubrimos una prestigiosa bodega: Heredade das Servas (www.heredadedasservas.com). Aquí se elaboran, bajo la batuta del enólogo Tiago García,  vinos de altísima calidad condecorados en numerosos certámenes internacionales.



               Visitar Heredade das Servas es adentrarse en parte del alma alentejana;  es descubrir una de las regiones vitivinícolas más acreditadas del mundo. Por tal razón, catar algunos de sus caldos es casi una obligación.
 



             Quizás no exista mejor forma de saborear estos vinos que maridarlos con productos de la tierra. Pues bien, en un lugar tan idílico, junto a esta bodega, descubrimos uno de los restaurantes con más proyección de la región. Fogones que, aunque se permiten la licencia de algún toque innovador, no olvidan sus centenarias tradiciones culinarias. Alentejo en estado puro, sin aditivos, al natural.



             “Manteiga de chouriço, presunto, caçâo de coentrada, sopa de tomate á alentejana, ensopado de borrego, bacalhau da casa, tubaras, cogumelos grelhados e recheados com farinheira, migas á alentejana, lombinho de porco preto grelhado, bochechas de porco em vinho tinto”, etc., etc, son identificativos del Alentejo.



         Los responsables de este proyecto son dos hermanos, ya conocidos y reconocidos en este mundo por su dilatada trayectoria en la restauración en la ciudad de Estremoz. Paulo Baía, jefe de sala, y Maria da Fé Baía, al mando de la  cocina, emprenden este proyecto con la misma ilusión y profesionalidad que mostraron siempre, sacándole el máximo partido a la excepcional materia prima con la que trabajan.
 

          Un local amplio, bien iluminado, al que se accede por un camino flanqueado de cipreses en medio de extensos viñedos que recuerdan por unos momentos a los paisajes de la Toscana italiana.



 
              Sus pocos meses de vida que ya van dando frutos en un acogedor local donde no puedes salir sin probar sus postres. Mi consejo es que pidas una pequeña selección en la que encontrarás golosas obras de arte de la repostería lusa como "sopa dourada, pudín de agua, bolo de chocolate o encharcada".




                  Tuve la suerte de compartir comida y conversación con Tiago García y Fernando Valbuena, miembro de la Academia Extremeña de Gastronomía. Acabar tomando un café en la terraza del restaurante es otra experiencia que no debes dejar pasar por alto. Repetiremos.


                   
                  Contacto y reservas: restaurante@heredadedasservas.com
 

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