martes, 22 de julio de 2014

Don Gregorio, excelente hotel para pernoctar en Salamanca

 
                  Abre el viajero la ventana de su habitación y descubre frente a él la imponente fachada del convento de  San Esteban, una de las grandes joyas del estilo plateresco que tiene en Salamanca la más clara representación de esta corriente arquitectónica. Dicen que entre las paredes de este recinto religioso se alojó Cristóbal Colón, cuando viajó hasta aquí para defender y explicar ante expertos geógrafos su insólita, extraña y arriesgada idea de llegar a las Indias navegando por Occidente. No es exagerado afirmar, conociendo un poco la historia de los dominicos, que Salamanca tiene mucho que ver con esta gran gesta que fue el descubrimiento del "Nuevo Mundo".
 

                   Así pues, el emplazamiento de este hotel no puede ser mejor. En pleno centro histórico; a pocos minutos a pie de las Catedrales, de la Plaza Mayor y de la célebre "fachada" de la Universidad. Mejor localización, es casi imposible. Su nombre es hotel Don Gregorio y fue inaugurado, con sus flamantes cinco estrellas, en el año 2010. Un palacete del siglo XV (reconvertido y reconstruido) que por azares de la historia pasó a ser propiedad del Obispado para posteriormente, allá por los años veinte del pasado siglo, ser comprado por la familia de los actuales propietarios. Su nombre -D. Gregorio- lo tiene en memoria de D. Gregorio Diego Curto.
 



               Su fachada, del siglo XVII, esconde entre sus muros multitud de tesoros de la más diversa índole. Por ejemplo, los restos visibles de la muralla romana o un precioso patio interior estilo castellano.
 


                  Posee diecisiete habitaciones (divididas en categorías Deluxe, Deluxe monumental y Suite monumental). Todas distintas, ninguna igual, cada una con su carácter, todas con una decoración muy personal. Sus nombres (Dª. Isabel, D. Pedro o Dª. María) corresponden a los nombres de distintos miembros de  la familia propietaria de este coqueto alojamiento.

 
              Hay un lema parece impregnar cada rincón del hotel: "trato personalizado". Esta divisa se vertebra y aprecia en múltiples y variados aspectos. Te pongo algunos ejemplos: a primera hora de la mañana el huésped tendrá en su habitación el periódico nacional que desee, posibilidad de elegir que el desayuno sea llevado a la habitación sin coste adicional alguno, cóctel de bienvenida, minibar en las habitaciones totalmente gratuito, trasporte privado con chofer bajo petición, hilo musical en las habitaciones, posibilidad de organizar corridas de toros privadas en cercanas ganaderías en medio del espectacular campo charro, sensación de pernoctar entre muros que guardan siglos de historia, área de spa & welnes dedicado al bienestar y al descanso de lujo.. etc., etc.
 


                La gastronomía, a pesar de no contar con un restaurante abierto diariamente, ocupa un papel trascendental en la filosofía del hotel.  Un contrastado equipo de profesionales de la restauración, coordinados por el joven chef Álvaro de la Nava Ullán, está al mando de estos fogones. Además de la posibilidad de organizar banquetes y eventos en sus salones, todos los fines de semana el restaurante ofrece un cuidado menú degustación que conjuga la tradición culinaria salmantina con la vanguardia gastronómica. Todo ello bajo el toque personal de su chef.  Cinco platos y postre para recordar momentos especiales. Mantequilla de huevas de anchoa y milhojas de queso, bacalao a la brasa de encina, sorbete de manzana y melón, solomillo de cerdo ibérico con crema de castaña y pipirrana, torrijas con praliné y crema inglesa, son, entre otros platos, algunas de las elaboraciones que puede degustar el comensal.

 



                No es mala idea ver los diferentes comentarios que se pueden leer en internet de este alojamiento. Podemos así cotejarlos con nuestra propia experiencia. Te detallo algunos de ellos: "si sales de un hotel pensando en volver, es síntoma de que todo ha sido genial"; "en un edificio perfectamente restaurado con todas las comodidades que puedas desear"; "todo amabilidad". Completamente de acuerdo. Excuso seguir escribiendo más.


               Aquí no hay agobios. Sus pocas habitaciones garantizan un trato personal, único. Totalmente distinto a esos grandes hoteles de infinidad de habitaciones.  Decantarse por este hotel es una atinada elección. Posee una excelente relación calidad/precio. Ideal para descansar y disfrutar de esta ciudad universitaria declarada por la UNESCO Patrimonio Mundial de la Humanidad. 
               Una localidad que durante siglos ha sido mencionada en innumerables obras de la literatura universal. Escribió el gran Miguel de Cervantes estas palabras: "Advierte hija mía que estás en Salamanca, que es llamada por todo el mundo madre de las ciencias".  Miguel de Unamuno, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Carmen Martín Gaite... y así innumerables escritores la tuvieron presente en sus libros.
               Es difícil encontrar mejor plan, para quien desee pasar un fin de semana en Salamanca, que dedicar la mañana a recorrer sus calles y monumentos; degustar por los bares del centro de  la ciudad su acreditada cultura gastronómica del tapeo y elegir -para cenar y pernoctar- el hotel Don Gregorio.


               Te gustará. Créeme. La guinda perfecta para coronar este gran pastel turístico llamado Salamanca.
 


           Y es que, como dijo el autor del Quijote: "Salamanca que enhechiza la voluntad de volver a ella a todos los que de la apacibilidad de su vivienda han gustado"


                   Como podrás comprobar cuando vengas, aquí los detalles cuentan... y mucho. Una inolvidable noche para una ciudad también inolvidable.


                  Os dejo finalmente su página web y teléfono de contacto.
                  Web: www.hoteldongregorio.com
                  Teléfono de contacto: 923 217 015


        

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