martes, 6 de mayo de 2014

Internacional Design Hotel Lisboa, el diseño como ADN.


            En ocasiones ocurre que, cuando se conoce a una persona, hay determinados aspectos que permiten hacernos idea aproximada de ella (sus gestos, la manera de mirar, la conversación, cómo viste, un perfume, sus lecturas, los gustos, etc.). En el mundo de los hoteles puede ocurrir lo mismo. Nada más entrar en su recepción, y en apenas unos minutos de recorrido por el edifico, se puede tener una visión bastante acertada de la filosofía del lugar donde pernoctamos.


              Esto es lo que me pasó en Lisboa; concretamente en el Internacional Design Hotel. Aunque, siendo honesto, el nombre es ya, por sí mismo, una pista bastante definitiva.
              En todo caso, no es erróneo afirmar que "el diseño" forma parte de su ADN. Presente a cada paso, en cada planta y en cualquier rincón. Original, diferente, curioso, con personalidad, vanguardista, atrevido y muy interesante.


             Tuve la suerte de conocerlo junto a su directora (Sara Freire), que me fue desgranando el pasado, el presente y el futuro de este emblemático alojamiento de la capital lusa. Era el antiguo Hotel Internacional, uno de los más afamados y con más historia de esta cosmopolita urbe. Como curiosidad, según me comentó, fue el primer hotel que tuvo ascensor y agua caliente en la ciudad.


             Magníficamente situado, junto a  la plaza del Rossio, en la  Rua da Betesga, está ubicado en pleno centro, haciendo esquina con Rua Augusta, la principal calle peatonal de la capital.


             El edificio tiene cinco plantas. En las cuatro primeras están las habitaciones; en la quinta, por el contrario, hay un gran espacio abuhardillado habilitado para reuniones, eventos, conferencias, ver la televisión o consultar el ordenador.


                Te aconsejo tomar un café en la primera planta, donde se encuentra el restaurante. Cuadros, sillas, mesas, puertas, mostradores..... una curiosa amalgama de diferentes diseños que, unidos, forman un agradable espacio para comer. Cuenta además con un aliciente adicional: las inigualables vistas, gracias a sus grandes ventanales, sobre las plaza del Rossio y  Rua da Betesga.



               El diseño, como he mencionado, está presente en todo momento. Te pongo algunos ejemplos muy demostrativos. Cada planta tiene un motivo. Algo visible tanto en las habitaciones como en los pasillos. La primera, se decanta por el Urban (rincones urbanos, grafitis, pintadas...). La segunda, por el Trival (con recuerdos a la sabana africana). La tercera, por el Zen (armonía, tranquilidad, relajación, oriente, recuerdos asiáticos..). La cuarta, por último, por el Pop (vinilos, música, plástico, Andy Warhol, colores fuertes...). Todas con carácter propio, con una personalidad definida que se acentúa con unos olores específicos. Así, por citar algunos, si paseamos por la segunda planta notaremos olores a canela y, si lo hacemos por la tercera, a té verde. Sencillamente, magnífico.



                 Este maravilloso torrente de originalidad va más allá de las habitaciones o la recepción. Es también parte importante en el mobiliario. Algunas sillas están colgadas en las paredes de la última planta para no ocupar sitio. No exagero. Su forma alargada (un rectángulo compuesto por cuatro cuadrados) no hace pensar que se trata de un mueble. Sin embargo, por arte de magia, se trasforman en cómodos asientos para una reunión.  Diseño y utilidad no tienen que ser términos contrapuestos.




               Existe un pequeño patio interior decorado con antiguas cajas de madera de frutas;  ahora reconvertidas en repisas para sujetar las macetas. Es el “Garden of Eden”. Un espacio de tranquilidad, paz y armonía donde leer placenteramente un libro, mantener una sosegada conversación o relajarse. Por cierto, en estos maceteros se cultivan hierbas aromáticas que son utilizadas en el restaurante.


                Internacional Design hotel, siendo original, es mucho más. Es centro de negocios para reuniones de ejecutivos, cuenta con servicio especializado de atención a los más pequeños, menú de almohadas buscando la excelencia en el descanso, "transfers" del hotel al aeropuerto,  "personal shopper" para recorrer la ciudad por las tiendas más emblemáticas, mayordomo con asistencia personalizada, posibilidad de recibir masajes……. No se puede pedir más.


                No quiero olvidar dos excelentes credenciales: está recomendado por Condé Nast Johansens y es miembro del selecto grupo Small Luxury Hotels of the World.


                  Estuve pensado largo tiempo qué título poner a este reportaje. Tenía varios en la cabeza. Aún así, aunque me decanté por el puesto, me gustaba también, por lo explícito, el siguiente: decorar con la imaginación. Define perfectamente, en mi opinión, el planteamiento de este hotel.


               En todo caso, la experiencia personal del huésped es siempre la mejor de las publicidades. Sólo puedo decirte que es un alojamiento para repetir.


Web: www.idesignhotel.com 



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