martes, 9 de octubre de 2012

Titlis: recorriendo las entrañas de un glaciar.


              En mi reciente viaje por Suiza tenía en la agenda subir al glaciar de Tiflis. Reconozco que inicialmente no sabía situarlo con precisión. En todo caso, es tan imborrable el recuerdo de esta escapada que perdurarán por muchos años en mi memoria las vistas que desde lo alto se pueden admirar. Varios teleféricos, el último con cabina giratoria (llamado Titlis-Rotair), nos llevan hasta la cima. Existen una serie de estaciones intermedias hasta conseguir llegar a la estación de montaña Klein-Titlis, situada 3.020 metros de altura. Dos curiosidades de reseñar. 1)Titlis-Rotair es el primer teleférico giratorio del mundo. 2) El telesilla «Ice Flyer», te lleva “flotando” por encima del glaciar.
            A pesar de la altura hay que decir que es un lugar concurrido, naturalmente siempre que el tiempo acompañe. Un restaurante, un gran mirador, una amplia terraza donde sentarse y la inmejorable visión de cuanto nos circunda (Berna Oberland, los Alpes de Uri, el valle de Melch en Oberwalden , etc). Poco más puede pedir el viajero.
            Tras tomar un refrigerio, ver la típica tienda de souvenirs (aquí, dicen, está la tienda de relojes más alta del mundo) y hacer las clásicas fotos que inmortalizan nuestra estancia en este paraíso natural, lo mejor es dar un pequeño paseo, naturalmente corto, para acercarnos a una zona habilitada para tirarse, grandes y pequeños, en trineos y soportes de plásticos. Apenas tiene 100 metros de largo pero hace las delicias de todos los asistentes. Además, el regreso no es problemático; una escalera mecánica nos transporta nuevamente a la cima.

 
           Ni que decir tiene que es preciso llevar cierta ropa de abrigo porque a estas alturas el frío hace presencia rápidamente. De igual manera, es muy aconsejable llevar protector solar, gorro  y gafas de sol.
           Dicen los habituales del lugar que se nota cómo el glaciar va decreciendo. Los de mayor edad recuerdan que durante su infancia había zonas donde llegaba este gran "brazo helado“.
 
   
             Algo realmente novedoso, al menos para mí, fue pasear, a través de un pasillo de más de trescientos metros de longitud, dentro del glaciar. No exagero. Es como conocer las entrañas, el corazón de este coloso helado. Seguro que esta curiosidad se podrá experiemntar en otros lugares del planeta, pero es la primera vez que lo veo y, como todos los turistas que hasta allí subimos, no iba a desperdiciar la oportunidad. Es una bonita experiencia. A veces, me recordaba a esos bares de hielo que puedes visitar en algunos países nordicos. En todo caso, impresiona el volumen de hielo existente sobre nuestras cabezas, la extensión de esta "lengua helada“ y el hecho de sentir algo diferente.

 
           Tenemos de Suiza una imagen, quizás demasiado estereotipada, de lagos montañas,  estaciones de esquí, glaciares y valles verdes. Subir en estos telefércios es confirmar la verdad de estas instantáneas tan generalizadas. Durante el transcurso de este recorrido aéreo hasta la cima sobrepasaremos bosques, verdes prados con vacas pastando, tendremos una inmejorable visión del valle y estaremos acompañados en todo momento por las montañas que parecen custodiar nuestro trayecto.


              Simplemente, os pudo decir que me encantó; que no dudaría en repetir. Afortunadamente el dia, a pesar de sus dubitativos nubosos inicios, aclaró pronto permitiendo fotografiar la grandeza de esta naturaleza desorbitante, sobrecogedora y verdaderamente abrumadora.  Los típicos paisajes alpinos.
               No os adelanto nada más. Las imágenes hablan por sí solas.


Datos útiles:

Web: http://www.titlis.ch/index.php?lang=es . Recordar, finalmente, que este envidiable espacio natural permite actividades al aire libre tanto en invierno como en verano de la más diversa índole.

 
Un consejo: Estamos muy cerca de Lucerna. Sería casi imperdonable, de tener tiempo, no acercarse.

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