miércoles, 8 de agosto de 2012

A Panela, fogones con carácter propio.



            Quizás sea bueno situarnos con antelación. Nos encontramos en el Alentejo norte, en Portugal. Rodeados del centenarias dehesas de encinas, de hectáreas de alcornocales y muy próximos al embalse de Montargil. Menos de hora y media nos separa de Lisboa.

            En medio de este sublime paraíso emerge uno de los hoteles más bonitos de esta región. Su nombre es CS Lago de Montargil, un cinco estrellas de los que dejan grata e imperecedera huella en el visitante. Todo parece ser el resultado de un cuidado estudio donde conjugar las más diversas vertientes de un hotel de este tipo: comodidad, spa, decoración, ambiente, trato, paisaje, vistas, actividades, gastronomía, etc.

            Su restaurante ,"A Panela", es la expresión más clara de que todas estas pinceladas de buen gusto quedan también reflejadas en la vertiente culinaria.


            El ambiente está perfectamente estudiado. Grandes ventanales con vistas hacia el lago, mucha luz, amplitud de espacios, estudiada decoración en las mesas y la sensación de estar previsto hasta el más mínimo detalle. Grandes murales fotográficos en blanco y negro reflejando escenas cotidianas de la vida alentejana en el campo envuelven las paredes  de "A Panela". La sensación es ciertamente acogedora. Cuenta además con la posibilidad de comer en una amplia terraza contigua donde disfrutar, especialmente de noche, de las panorámicas de un rojizo sol ocultándose en el horizonte.

            Su chef jefe, Miguel Teixeira, es un enamorado de su trabajo. Se aprecia nada más conversar con él. Lleva poco tiempo entre estos fogones pero ya se va notando su impronta culinaria. Es joven, emprendedor, innovador y, sin exagerar, un artista de los fogones.


            Como es natural, los productos autóctonos y la tradición gastronómica alentejana prima en su cocina, sin perjuicio que su carta goce de un amplio abanico a elección del comensal donde cabe, como es de esperar, elaboraciones distantes de esta región lusa. 

            Especialmente llamativa es su extensa carta de vinos. Naturalmente, el predominio de caldos portugueses es evidente, con una nutrida representación de las diferentes zonas vitivinícolas del país vecino, haciéndose especial hincapié en los propios del Alentejo, que, dicho sea de paso, es una de las más prestigiosas regiones vinícolas de Europa.


            Los embutidos de cerdo ibérico de bellota ("porco preto"), las carnes de ternera alentejana, los quesos, la caza o los peces de agua dulce forman, por citar algunos ejemplos distintivos, parte de esta carta. Un buen solomillo de cerdo ibérico sobre cama de migas alentejanas y compañía de unas peras al vino,  un "bacalhau grelhado" acompañado de garbanzos y uvas, tiras de jamón ibérico con pimientos asados de la tierra, etc., son algunos de sus platos.

            En Portugal parece casi obligado dejar espacio para los postres ("sobremesas"). Es, sin lugar a dudas, uno de los países con más tradición dulcera de nuestro entorno. Las posibilidades son amplias. Quiero destacar entre ellas el carpaccio de piña y arroz dulce al estilo de A Panela.  En todo caso, recomiendo, como espectacular final de nuestra comida, pedir una selección de postres, lo que nuestros vecinos portugueses llaman "pijama".


Datos útiles:
Tel: (+351) 242 241 250
Fax: (+351) 242 240 900
E-mail: bookings@cshotelsandresorts.com

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