domingo, 26 de agosto de 2012

A Bolota Castanha, comiendo en Terrugem



Desde el año 1996, que abriera al público, este restaurante sigue ostentando ese merecido y trabajado distintivo inmaterial de ser referencia y lugar común entre quienes gustan de la comida alentejana. 
Ni que decir tiene que los premios, reconocimientos y galardones en el mundo de la gastronomía son visibles en sus paredes, engalanadas con los aires propios de la región, apreciable incluso en su vajilla, donde el logotipo de este establecimiento (una bellota) está presente.
Su fama sobrepasa las fronteras de este país y son numerosos los españoles que se acercan a comer  en “A Bolota”, como se le conoce coloquialmente.
        Los clásicos entrantes portugueses  (con mantequilla, crema de queso y aceitunas) se enriquecen en este caso con un insuperable paté de ibéricos de la zona. Conviene recordar que estas tierras presumen de tener interminables dehesas de alcornoques y encinas ("montados"). Algunas de las mayores extensiones de dehesas de la península ibérica están en el Alentejo. 

       Los chorizos, jamones, lomos y demás derivados del cerdo ibérico, alimentado con la bellota de estos árboles,  tienen la característica común de secarse ahumados a la manera tradicional, lo que, además de conservarlos perfectamente, les da un sabor muy particular.

Para beber pudimos disfrutar de dos soberbios vinos de la zona. El blanco fue un reserva, llamado Comendador, de la prestigiosa bodega Adega Maior, situada en  la cercana y fronteriza localidad de Campo Maior.
          Los comienzos fueron, para abrir boca, un queso Brie, con un toque de sartén que realzaba su sabor, acompañado de una excelente y original compota de tres tipos de pimientos. Le siguió una crema de tomates de huerta con queso mascarpone.

        Como no podía ser de otra forma, y más en Portugal, llega el momento del pescado. Un excelente lomo de bacalao frito con pimientos y verduras deshidratadas, que se presentaba sobre una "cama" de patatas panaderas, era la mejor representación de los productos del mar en esta ocasión.


 

Llega el momento de las carnes y el cambio de vino parece obligado. En esta ocasión, un tinto reserva de la más que conocida Adega de Borba, llamado Montes Claros. Extraordinario. Inmejorable en nariz y mejor en boca. Ejemplo muy representativo de los tintos de esta región vitivinícola portuguesa.
Continuamos con un asado de ternera (marinado en vino tinto durante varias horas para darle este peculiar aroma) acompañado de  una guarnición de arroz blanco con pasas. Una extraordinaria propuesta  para este menú degustación.  



A Bolota nos conquista con su selección de dulces
Tantos y tan variados que es difícil decantarse por uno de ellos. Lo más aconsejable es pedir lo que en Portugal se llama “un pijama”. Se trata de una muestra, en pequeñas cantidades, de diversos postres para hacernos una idea. Una especie de tapas dulces en un mismo plato. 
Todos fantásticos, sabiendo, como es lógico, que la mayoría de ellos, realizados a base de almendra, yemas de huevo, harina y azúcar, proceden de la secular práctica de las cocinas de estas casas labriegas y de los conventos. Lo que se suelen llamar, en este último supuesto, “doces conventuais”.
 


Hay que “bajar” tantos manjares y “A Bolota”  nos sorprende con una selección de sorbetes de seis sabores (kiwi, limón, mango, cítrico, frambuesa, ....). 
¿Qué más se puede pedir a un restaurante que guarda la raíces gastronómicas alentejanas sin olvidar esos toques personales de autor que actualizan muchas elaboraciones?. Nada más que felicitarles y desearles que continúen con el éxito y reconocimiento que han conseguido durante muchos años.  


             
    Un buen café, a ser posible una “bica portuguesa”, y un buen Porto, conforman la guinda final de este gran pastel.



Todo lo narrado no es más que una selección de una amplia y variada carta donde hay más de diez tipos de bacalao, varias formas de preparar el cordero (“borrego”), la posibilidad de degustar las clásicas migas alentejanas, pescados de lo más dispar, ternera alentejana o platos que tienen como base el “porco preto” ibérico, por citar algunos ejemplos. 
Para los amantes de este tipo de gastronomía, un locura. Créanme
No olviden, aquellos que se acerquen, cruzando la frontera por Badajoz, a visitar Lisboa o a conocer esta parte del país,  que este restaurante es la mejor parada para reponer fuerzas. 
En definitiva, una excelente gastronomía, un extraordinario servicio y un acogedor ambiente a unos precios muy razonables. 
En Vip Viajar encontrareis una entrevista con la propietaria de "A Bolota Castanha", donde nos detalla, en un perfecto castellano, algunos pormenores de este formidable restaurante.
Os dejo el link: 

      


Datos de interés:

Localidad: Terrugem (a pocos kilómetros de la ciudad fronteriza de Elvas)
Tf: + 351 - 268656118
Email: bolotacastanha@hotmail.com



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