martes, 24 de abril de 2012

Acantilados de Moher, la fuerza de la naturaleza.



           Se llaman acantilados de Moher (Cliffs of Moher, en inglés) y son una de las mayores  atracciones turísticas de Irlanda. Se encuentran en el oeste de la isla, a unos setenta kilómetros de la ciudad de Galway. Es, a mi entender, un lugar especial, sin lugar a dudas. No es extraño que, según me comentaron, se haya convertido en uno de los grandes reclamos turísticos.
            El viajero, créanme,  se siente insignificante  ante la inmensidad de un Océano Atlántico que “empotra” sus aguas frente a este majestuoso coloso de piedra de más de ocho kilómetros de largo y doscientos metros de altura. Si el día es claro, y no encontramos bruma, podemos tener unas panorámicas inigualables.
            Siempre tuve ganas de conocerlos, de estar allí. Había oído hablar a mis amigos de estos "gigantes" en numerosas ocasiones. De verdad, no defraudan. Me atrevo a decir que son atractivos en cualquier momento del día y a cualquier hora: con un mar tranquilo que parece ir a parar hasta Moher, con la fuerza incontrolable de las aguas oceánicas enfurecidas rompiendo sus espumosas olas sobres los acantilados, con un día claro y repleto de turistas deseando inmortalizar con sus cámaras cualquier detalle, con la soledad de un amanecer lluvioso, con la sobrecogedora fuerza del viento silbando..... etc.


            

           El recorrido sobre estos acantilados está perfectamente señalizado, con numerosos miradores y placas explicativas tanto de la riqueza de flora y fauna de la zona como de la formación de estas “torres pétreas”. En todo caso, un gran centro de interpretación, perfectamente acorde con el entorno – al estar erigido en el interior de una loma-, ofrece al viajero todo aquello que necesite. Tienda de regalos y recuerdos, un pequeño museo, una película en tres dimensiones explicativa de lo que nos espera, restaurante, servicios, etc.

             En definitiva, la belleza de la naturaleza en estado puro. Tremendamente recomendable. No es necesario mencionar que hay que tomar unas lógicas precauciones que se resumen simplemente en no salirse de las zonas establecidas para nuestro recorrido. Como siempre ocurre en todos lados, veremos algún loco que quiere le hagan la foto lo más cercana a ese “abismo” de doscientos metros. Chalados, por desgracia, encontraremos en todo el mundo.

             Desde Galway hay numerosas excursiones que nos llevan hasta Moher por unos 25 euros en un viaje donde veremos castillos, preciosos pueblecitos pesqueros y el verdor de una Irlanda rural repleta de campos con ovejas y monumentos megalíticos. Una distancia, no muy larga, que nos permitirá apreciar los diferentes cambios de clima que vamos a tener en el día y la diversidad del paisaje
             Sean estas instantáneas la mejor forma de “contaros” cuanto escribo. Hacedme caso, si está en vuestra agenda conocer próximamente Irlanda no olvidéis este lugar mágico.

            Un simple detalle final. Fijaros en estas fotografías. ¿Lo relacionáís con alguna película de Harry Potter?. Seguro que sí. Os animo a descubrir de qué escena se trata.
             En radio Viajar (www.radioviajar.com) próximamente conoceremos algo más sobre este lugar.
             Web: www.cliffsofmoher.ie

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