viernes, 23 de diciembre de 2011

Un gran corazón en Sintra

            Lo que más me gusta de los viajes, no me canso de repetirlo, es advertir que mi capacidad de asombro parece ser ilimitada.
            Hace unos días viajé a Sintra, junto a la capital portuguesa, con la ilusionante idea de retornar a esta ciudad tras casi 10 años sin pisar sus calles. Quería ver nuevamente el  "Palacio da Pena", el Castillo de los Moros o el Palacio Nacional (con sus dos grandes chimeneas tan características que son un icono de este edificio). En fin, lo que todo viajero desea visitar y conocer en esta localidad lusa declarada por la UNESCO Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1995.



          Había tomado un tren de cercanías en Lisboa que, en apenas 25 minutos, me dejaba en la estación de Sintra. Desde aquí, el paseo al centro de la ciudad no es largo y resulta francamente  agradable, a pesar del mal tiempo de aquel día. Unos diez minutos. Mi gran sorpresa fue descubrir un pequeño museo al aire libre de estatuas de diferentes artistas que parecían custodiar mi trayecto hasta el Palacio Nacional.
        Desconozco si se trata de un certamen cultural, de una exposición o de un premio de escultura. Simplemente, animoré la velocidad de mis pasos y las fui observando detenidamente una a una.


           Os cuelgo estas fotografías en mi blog  porque son muchas de ellas, a mi entender, insólitas  y verdaderas obras de arte. No escondo mi predilección por una: un inmenso corazón esculpido con tal realismo que es imposible pasar junto a él y no pararse para "examinarlo" con cierta tranquilidad.
            Supongo que esta peculiar exposición tendrá un plazo de caducidad; no lo sé. En todo caso, si estáis cerca y queréis acercaros, no dudéis en hacerlo. Es realmente original.


         Por cierto, si comparamos la LisbonCard el tren que nos lleva a Sintra está incluido (muy recomendable para movernos por Lisboa y sus alrededores) Sin embargo, la subida en autobús al Palacio da Pena cuesta 5 euros ida y vuelta. No lo olvidéis.

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