viernes, 11 de marzo de 2011

Sabah: el paraíso está aquí

            En el norte de la preciosa isla de Borneo, una de las de mayor extensión del planeta, se sitúan los estados malayos de Sarawak y Sabah.
            Sabah se encuentra en el extremo, muy próximo a las islas Filipinas. Es una de esas zonas verdes y húmedas donde el viajero se queda enmudecido por la preciosidad y riqueza del entorno que le envuelve. Las playas son de una arena tan fina que parecen invitar al paseo y las aguas tan cristalinas que es imposible no hacer algún deporte acuático en ellas. Además, la riqueza de su fondo submarino permite disfrutar, con la ayuda de guías especializados, de preciosas estampas bajo el mar. Es uno de los mejores lugares del mundo para practicar submarinismo.


             La capital es Kota Kinabalu (K.K). Esta ciudad, en la que merece la pena perderse una tarde, es seguramente nuestra puerta e entrada a Sabah, al estar aquí el mayor aeropuerto de este estado. Muy cerca de K.K está el Turku Abdul Rahman Park, un precioso parque natural, formado por 5 islas, cuya visita es casi obligada.
            Una de las  instantáneas, quizás, más características de Sabah es la de su famoso Monte Kinabalu, que se alza majestuoso con sus 4.095 metros.  Se trata de la mayor altura de Borneo. Aquí podemos visitar el Parque Nacional Kinabalu y apreciar la riqueza de la fauna y flora de este lugar. Admiraremos, entre otras cosas,  la  raflesia, la flor más grande del mundo.
            Pero las posibilidades de asombro en este estado malayo no se quedan aquí. Debemos conocer la ciudad de Sandakan, acercarnos a Turtle Islands (donde nos quedaremos boquiabiertos al ver cómo estas inmensas tortugas llegan a las playas para continuar el ciclo de la vida), visitar Kudat o ver una de las islas más apasionantes que podamos imaginar: Lankayan.



            En definitiva, Sabah ofrece mucho y muy variado para el turista. Playas, multitud de islas, naturaleza en estado puro, fauna y flora endémica, hospitalidad de sus habitantes, folclore autóctono, buena gastronomía, etc.
           En los últimos años, se están construyendo enormes Resorts de lujo junto al mar que ofrecen todo tipo de posibilidades para la diversión y el relax. De todas formas, si por algo recordará el viajero estas tierras es, sin duda, por la naturaleza.  


     
            Sería imperdonable no ver, en su hábitat, los Orangutanes. Para ello nada mejor que acercarnos a la Reserva de Sepilok. Orangután significa en malayo algo parecido a “hombre de la selva”. Es una ocasión inmejorable para saber más de estos animales; su alimentación, su forma de vida, sus principales enemigos, etc.


            Una buena recomendación, si queremos conocer este paradisiaco lugar, aún no contaminado por el turismo excesivo y mal planificado, es llevar un buen protector solar, un repelente de mosquitos y ropa cómoda y de algodón porque la humedad y el calor es, en ocasiones, incómodo. Conviene además informarse en nuestros servicios médicos para saber si es precisa alguna vacuna.


             Sabah es, créanme, un viaje inolvidable.

1 comentario:

  1. Como puedo llegar desde argentina alli?? Ya que vivo en uno de los apartamentos en buenos aires, y me gustaria ir arreglando mis proximas vacaciones!!

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